Cofepris descarta evidencia concluyente en brotes de EE.UU.

Las autoridades sanitarias de México han rechazado que existan pruebas concluyentes que relacionen a los productos agrícolas nacionales con los brotes de Salmonella Javiana y Cyclospora cayetanensis reportados en Estados Unidos. Esto luego de que la FDA diera por cerradas ambas investigaciones el pasado 2 de octubre sin lograr precisar el origen de la contaminación.

La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) enfatizó que los hallazgos ambientales detectados en territorio mexicano no constituyen por sí mismos una prueba de responsabilidad sanitaria.

La FDA no determinó la fuente del brote de Salmonella

Durante la pesquisa sobre Salmonella Javiana, todas las muestras ambientales recolectadas resultaron negativas, según el informe final de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA). La propia agencia estadounidense admitió que no fue posible establecer la vía ni la fuente de contaminación del brote, el cual ya se considera concluido.

Cofepris destacó que México mantuvo una colaboración permanente con las autoridades sanitarias de Estados Unidos desde el inicio de ambas indagaciones. La dependencia facilitó inspecciones, información de trazabilidad y toma de muestras, además de ejecutar sus propias acciones de verificación y análisis de laboratorio.

Este episodio recuerda el brote de cyclosporiasis que en julio pasado sumó 1,947 casos confirmados en nueve estados estadounidenses y que provocó el retiro voluntario de lechuga iceberg de Taylor Farms de México. Aquella investigación tampoco logró confirmar con pruebas analíticas directas el origen del parásito en los productos agrícolas señalados.

La FDA cierra el 2 de octubre ambas indagatorias sin determinar la fuente de contaminación; las muestras ambientales del brote de Salmonella resultan negativas. REUTERS/Andrew Kelly

Dos muestras positivas de Cyclospora no son concluyentes para Cofepris

En el caso de Cyclospora cayetanensis, la FDA reportó dos resultados positivos en muestras ambientales tomadas en México: uno en aguas residuales de salida de una planta de procesamiento y otro en una zanja de drenaje de una unidad de producción. La misma autoridad estadounidense admitió que no existe evidencia suficiente para determinar de manera concluyente cómo ocurrió la contaminación que originó el brote.

Cofepris sostiene que los hallazgos ambientales no constituyen, por sí solos, evidencia de que los productos agrícolas hayan sido la fuente de contaminación. El Laboratorio Nacional de Referencia de la dependencia analizó previamente muestras de materia prima, producto terminado y agua de la planta investigada, y todas resultaron negativas a Cyclospora cayetanensis.

Esta postura retoma el argumento que la dependencia ya había empleado en julio, cuando descartó la presencia del parásito en lechugas mexicanas tras una visita de inspección a la planta de Taylor Farms en Guanajuato.

En ese entonces, Cofepris había señalado que la asociación del brote con el consumo de lechuga se basaba en una asociación epidemiológica, es decir, en sospechas derivadas de entrevistas a pacientes, y no en pruebas de laboratorio sobre los productos agrícolas.

En julio se descartó la existencia del párasito en Taylor Farms. REUTERS/Fred Greaves/File Photo

Conclusiones de ambas investigaciones al cierre del expediente

La información disponible al cierre de los dos procesos no permite establecer, mediante evidencia analítica concluyente, que productos mexicanos hayan sido el origen de los brotes. Los elementos que distinguen cada caso son los siguientes:

  • En Salmonella Javiana, todas las muestras analizadas fueron negativas y no se determinó una vía o fuente de contaminación.
  • En Cyclospora cayetanensis, persisten elementos epidemiológicos y de trazabilidad, además de los dos hallazgos ambientales positivos, cuya relación con los casos clínicos continúa en análisis.
  • Los análisis del Laboratorio Nacional de Referencia de Cofepris sobre materia prima, producto terminado y agua de la planta investigada resultaron negativos.

La Secretaría de Salud y Cofepris reiteran su disposición a mantener la cooperación técnica y científica con la FDA, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y las demás autoridades competentes de ambos países.

La postura mexicana insiste en que las conclusiones sobre el origen de un riesgo sanitario deben sustentarse en evidencia científica verificable y concluyente, no en asociaciones epidemiológicas.

México continuará con la vigilancia sanitaria y los análisis de inocuidad alimentaria mientras ambas agencias mantienen abiertos los elementos pendientes de esclarecer en el expediente de Cyclospora.

Fuente: Infobae

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