La portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores ruso, María Zakharova, lanzó una advertencia directa a Europa: las fábricas europeas que fabriquen armas para Ucrania podrían ser consideradas objetivos militares potenciales para Rusia, incluso si operan fuera del territorio ucraniano. La declaración surgió en el contexto de la ampliación del apoyo militar europeo a Kiev, que incluye la posible instalación en Polonia de una planta para fabricar misiles interceptores Patriot destinados al ejército ucraniano.
“Las fábricas de armas de los países europeos que producen armamento para Ucrania son objetivos militares potenciales para Rusia, y no se debe dar por sentado que las fábricas militares fuera del territorio ucraniano que producen armas para el régimen de Kiev vayan a estar a salvo. Quien piense así se equivoca”, declaró Zakharova durante una rueda de prensa.
La funcionaria afirmó que los gobiernos europeos participan de forma directa en la guerra debido a su respaldo militar a Ucrania. La Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y varios países del continente han reiterado su compromiso de mantener la ayuda a Kiev, con el objetivo de apoyar sus operaciones contra las fuerzas rusas y fortalecer la defensa ante drones y misiles.
“Los países europeos están directamente implicados en el conflicto ucraniano. No se limitan a proporcionar ayuda. Al abrir fábricas de armas y empresas conjuntas, están plenamente implicados”, insistió la representante de la diplomacia rusa. Zakharova añadió que, desde la óptica de Moscú, esta cooperación industrial y militar no favorece un acuerdo para poner fin a la guerra. “Esto solo retrasa la resolución del conflicto en lugar de acercarla, como piensan o imaginan algunas fuerzas en Europa”, señaló.
Estas declaraciones se alinean con las del ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, quien durante el Club de Debate Valdái afirmó que Europa libra una guerra contra Moscú al suministrar armas a Ucrania.

Lavrov respondió a una consulta sobre si Rusia ha lanzado una “guerra híbrida” contra los países occidentales. El jefe de la diplomacia rusa sostuvo que sus fuerzas derriban drones y misiles de fabricación europea y británica que Ucrania emplea contra territorio ruso. “¿Se refiere a cuando destruimos los drones y misiles que el Reino Unido y Europa continental suministran a Ucrania, y con los que luego nos disparan? Si usted admite que nos disparan con sus armas y que las derribamos, llámelo como quiera, pero no me cabe duda de que se trata de una guerra que Europa libra contra nosotros”, dijo Lavrov, según la agencia Interfax.
En el mismo foro, el subjefe del Consejo de Seguridad ruso y expresidente Dmitri Medvédev acusó a los dirigentes europeos de intentar llevar a sus países a un enfrentamiento con Rusia. “Las posibilidades de que el mundo se vea arrastrado a un nuevo conflicto son las más grandes desde 1945”, aseguró Medvédev, quien calificó a los líderes europeos como “rusófobos miopes” y sostuvo que hacen “todo lo posible” para provocar una guerra con Moscú.
A principios de septiembre, Lavrov acusó a Alemania de iniciar una “guerra de verdad” contra Rusia. El ministro vinculó esa denuncia con la reacción de Berlín ante la presunta participación de Moscú en un incidente con un dron en el aeropuerto de Leipzig. Las autoridades rusas vienen acusando desde hace semanas a los países europeos de preparar una confrontación militar con Rusia, al tiempo que rechazan tener planes ofensivos contra naciones occidentales.

Los ministros de Defensa de la Unión Europea comenzaron el lunes pasado a evaluar un “Protocolo de Emergencia” para responder a amenazas híbridas atribuidas principalmente a Rusia. La alta representante comunitaria, Kaja Kallas, explicó que este mecanismo no interferirá con las atribuciones de la OTAN.
La propuesta busca definir las medidas que adoptará el bloque ante una “agresión por debajo de un ataque armado”. El esquema se vincula con el artículo 42.7 del Tratado de la Unión Europea, que establece la obligación de los Estados miembros de prestar asistencia a un país comunitario víctima de una agresión armada en su territorio.
Esta disposición constituye el equivalente comunitario al artículo 5 del Tratado de Washington, la cláusula de defensa colectiva de la OTAN. Ese artículo establece que un ataque contra uno de los integrantes de la alianza se considerará un ataque contra todos sus miembros.
Kallas sostuvo que el futuro protocolo no duplicará los mecanismos de la Alianza Atlántica, mientras la Unión Europea busca reforzar su capacidad de respuesta frente a incidentes que no alcanzan el nivel de un ataque militar convencional. Varios países comunitarios ya participan del instrumento SAFE, que prevé hasta 150.000 millones de euros en créditos para planes de defensa, incluidas compras conjuntas de equipamiento militar.
Fuente: Infobae