Las autoridades de Marruecos arrestaron al alcalde de Tánger, Munir Laimuri, en el aeropuerto de la ciudad cuando regresaba en un vuelo procedente de Málaga. La detención se enmarca en una investigación por presunto fraude electoral ocurrido en un centro de votación de Tánger durante las elecciones legislativas del 23 de septiembre.
Tras siete horas de interrogatorio, Laimuri quedó bajo custodia. La orden de búsqueda se emitió luego de que las autoridades confirmaran que el funcionario se encontraba de viaje en España, de acuerdo con reportes del medio marroquí Le360.
El propio Laimuri —militante del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), ganador de los comicios— declaró el domingo a ese medio que no había
“huido”
de Marruecos en el marco de la investigación. Adelantó que retornaría a Tánger el lunes tras cumplir un “viaje profesional” a España, sin ofrecer mayores precisiones.
Durante el fin de semana, las fuerzas de seguridad también detuvieron a otras cinco personas relacionadas con el caso. Las pesquisas se iniciaron después de que un individuo fuera arrestado con un bolso lleno de papeletas en un colegio electoral del barrio Casabarata, en Tánger.
El PAM, parte de la actual coalición gobernante, obtuvo 97 escaños en la Cámara de Representantes, seguido por la Agrupación Nacional de Independientes (RNI) con 66 escaños. Esto implica un intercambio de posiciones respecto a los comicios de 2021, cuando el RNI lideraba la coalición.
En tercer lugar se ubicó el Partido Istiqlal (PI), el otro socio de la coalición, que mantuvo su puesto con 65 escaños, solo uno menos que el RNI. Según datos del ministro del Interior marroquí, Abdeluafi Laftit, la abstención superó el 60%, reflejando un alto desencanto ciudadano.
Más atrás quedó el islamista Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), que logró una recuperación parcial tras el fuerte revés de 2021. Los comicios estuvieron marcados por el creciente malestar político y económico, así como por las tensiones con España derivadas de la crisis migratoria de finales de julio, cuando decenas de miles de personas entraron irregularmente a Ceuta.
Fuente: Infobae