Irán condiciona reapertura de Ormuz a cambio de fin de sanciones

La República Islámica de Irán ha puesto sobre la mesa una propuesta concreta para desbloquear el estratégico estrecho de Ormuz y retomar las discusiones en torno a su programa nuclear. La condición es clara: Estados Unidos debe levantar su bloqueo naval sobre los puertos iraníes, eliminar las sanciones que afectan las exportaciones de crudo iraní y aceptar un alto el fuego que también involucre a Líbano.

El canciller iraní, Abbas Araghchi, presentó los detalles de esta iniciativa el jueves durante una reunión a puerta cerrada celebrada al margen de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, según reportó uno de los asistentes al encuentro.

Las señales de un posible acercamiento entre las partes enfrentadas en Oriente Medio generaron expectativas en un mercado petrolero que durante semanas ha estado marcado por la volatilidad. El precio del barril de crudo llegó a superar ampliamente los 100 dólares, pero este viernes cierra la semana con caídas superiores al 3%, tanto en el Brent europeo como en el WTI de Texas, referencia para Estados Unidos.

Trita Parsi, vicepresidente ejecutivo del centro de análisis Quincy Institute, indicó que Araghchi sugirió que un pacto rápido beneficiaría al presidente estadounidense, Donald Trump, de cara a las elecciones legislativas de mitad de mandato previstas para noviembre. El acuerdo también aliviaría la severa presión económica sobre Teherán, mientras Washington continúa imponiendo nuevas sanciones.

El bloqueo iraní del estrecho, por el que antes del conflicto transitaba una quinta parte del petróleo y el gas comercializados a nivel mundial, se ha convertido en el principal instrumento de presión de Irán. Sus efectos se han sentido mucho más allá de las fronteras de Oriente Medio.

Hasta el momento, ni la misión iraní ante la ONU ni otros voceros oficiales de la república islámica han emitido comentarios. Una fuente con conocimiento del asunto reveló que Arabia Saudí se mostraba escéptica frente a este nuevo intento de alcanzar un acuerdo.

Masud Pezeshkian, presidente de Irán (EP)

La propuesta replica el acuerdo de junio, que colapsó rápidamente

La iniciativa, transmitida a Estados Unidos a través de mediadores, guarda similitudes con el denominado Memorando de Entendimiento firmado en junio, aunque con un calendario más acelerado. El pacto anterior, que contemplaba un período intermedio de 60 días, se derrumbó cuando Irán reanudó los ataques contra la navegación en el estrecho.

Trump ha manifestado que no tiene apuro por sellar un acuerdo, pese a que los elevados precios del petróleo están alimentando la inflación. Del lado iraní, persisten dudas sobre si los sectores más duros, que controlan las fuerzas de seguridad, aceptarían pactos impulsados por moderados como el presidente Masoud Pezeshkian.

“Si Trump calcula que este arreglo vale la pena y puede aportarle beneficios políticos antes de las elecciones de mitad de mandato y reducir los precios de la gasolina, quizá veamos una flexibilidad que no se ha visto en semanas anteriores”, afirmó Parsi.

Sin embargo, advirtió sobre una “profunda desconfianza”, especialmente ante la posibilidad de que Irán esté simplemente ganando tiempo para extraer más petróleo y aliviar sus problemas económicos.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se dirige a la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas en la sede de la ONU en la ciudad de Nueva York, Estados Unidos(REUTERS/MIKE SEGAR/Archivo)

Qatar y otros actores impulsan señales diplomáticas

Como muestra del renovado movimiento diplomático, Pezeshkian recibió al primer ministro de Qatar durante la mañana del viernes. Qatar ha oficiado como mediador clave, incluso durante las recientes conversaciones indirectas entre Irán y Estados Unidos en la ONU.

No está claro cuánto tiempo permanecerán Pezeshkian y Araghchi en territorio estadounidense, tras la intervención del primero el miércoles en la reunión anual de líderes mundiales en la ONU, donde concluyó su discurso afirmando que Irán sigue abierto a la diplomacia.

El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró ese mismo día:

“Si hay una oportunidad de intercambiar ideas y mensajes, lo haremos”.

No obstante, tras múltiples intentos fallidos de alcanzar un entendimiento, la desconfianza es alta en ambos bandos. Estados Unidos e Israel iniciaron el conflicto con un ataque sorpresa el 28 de febrero, mientras Irán participaba en conversaciones nucleares; en esa ofensiva murió el líder supremo iraní. Cada parte acusa a la otra de haber violado el acuerdo de junio.

Parsi señaló que la actual urgencia iraní por lograr rapidez refleja la sospecha de Teherán de que Washington “utiliza esta diplomacia para dificultar que los iraníes lancen ataques preventivos antes de las elecciones de mitad de mandato”.

Partidarios de los hutíes gritan consignas durante una manifestación antisaudí en medio de una escalada de tensiones con el reino, en Saná, Yemen (REUTERS/Khaled Abdullah/Archivo)

El conflicto en Yemen y la incertidumbre sobre el alcance de la propuesta

La propuesta incluye a Líbano, donde Israel y el grupo político-militar Hezbollah, respaldado por Irán, han respetado en su mayoría un alto el fuego. Sin embargo, no se sabe si abarcará el conflicto reavivado entre los rebeldes hutíes de Yemen, también apoyados por Irán, y Arabia Saudí, lo que ha añadido tensión adicional a los mercados globales.

Irán parece considerar que la capacidad recientemente reforzada de los hutíes para amenazar el estrecho de Bab el-Mandeb, en el mar Rojo —otro punto crítico para el comercio al otro lado de la península arábiga—, podría inclinar a Trump a cerrar un trato.

El mayor general Yahya Rahim Safavi, asesor militar del nuevo líder supremo iraní, declaró a la televisión estatal que los estadounidenses “se enfrentan a un nuevo problema llamado el estrecho de Bab el-Mandeb”. Y añadió:

“Creo que el proceso que se desarrolla es a nuestro favor, y los estadounidenses se verán obligados a aceptar las condiciones de Irán”.

Con el reciente repunte de ataques hutíes, Arabia Saudí se mostró escéptica ante el último impulso de Araghchi para lograr un acuerdo con Estados Unidos, según una fuente al tanto.

El reino saudí, junto con otros estados del golfo Pérsico, había abogado durante el verano por un retorno a las negociaciones, sosteniendo que podrían convivir con un acuerdo que otorgara a Irán un papel temporal en la gestión del estrecho de Ormuz, indicó la misma fuente, que habló bajo condición de anonimato sobre deliberaciones privadas.

No obstante, los cálculos saudíes cambiaron cuando los hutíes se apoderaron de la estratégica costa yemení del mar Rojo, arrebatándosela a fuerzas progubernamentales, y cuando un oleoducto vital saudí fue atacado.

A principios de este mes, los líderes del Golfo planearon reunirse en Omán para discutir un acuerdo emergente entre Omán e Irán sobre el estrecho de Ormuz, una vía marítima que discurre entre ambos países. Sin embargo, la reunión fue cancelada después de que Arabia Saudí solicitara enmiendas, de las cuales Irán solo aceptó algunas.

Member of the Assembly of Experts Mohsen Qomi, Chief Justice of Iran Gholam-Hossein Mohseni Ejei, Iran's parliament speaker Mohammad Baqer Qalibaf, Father-in-law of Iran's Supreme Leader Mojtaba Khamenei, Gholamali Haddad Adel, Iranian President Masoud Pezeshkian and adviser to Iran's supreme leader Mohsen Rezaei attend a farewell ceremony for Iran's late Supreme Leader Ayatollah Ali Khamenei, who was killed on February 28 during Israeli and U.S. airstrikes on Iran, for international delegates at the Imam Khomeini Grand Mosalla in Tehran, Iran, July 3, 2026. REUTERS/Mohammed Salem Foreign media in Iran operate under guidelines set by the Ministry of Culture and Islamic Guidance, which regulates press activity and permissions ISRAEL OUT. NO COMMERCIAL OR EDITORIAL SALES IN ISRAEL. NO ACCESS FOR ISRAELI MEDIA. NO USE BBC PERSIAN. NO USE VOA PERSIAN. NO USE MANOTO. NO USE IRAN INTERNATIONAL. NO USE RADIO FARDA. DIGITAL: NO USE BBC PERSIAN. NO USE VOA PERSIAN. NO USE MANOTO. NO USE IRAN INTERNATIONAL. NO USE RADIO FARDA.

Divisiones internas asoman en la dirigencia iraní

Los líderes de Irán han intentado proyectar una imagen de unidad, pero algunos sectores duros prefieren continuar o intensificar la guerra para arrancar mayores concesiones a Estados Unidos y han criticado los pasos diplomáticos de Pezeshkian y Araghchi esta semana.

El combativo diputado Ebrahim Rezaei escribió en la red social X que el simple hecho de reunirse con “el enemigo agresor” denotaba debilidad. La Asamblea de Expertos de Irán, un órgano de clérigos chiíes que designa al líder supremo, declaró que “no hay otro camino que la resistencia”.

El jefe de la poderosa Guardia Revolucionaria iraní, el general de brigada Ahmad Vahidi, destacó el discurso ante la ONU del “estimado presidente”, enfocándose en los comentarios de Pezeshkian de que Irán no teme a la guerra.

El presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, quien fungió como negociador principal en conversaciones previas con Estados Unidos, hizo un inusual reconocimiento público de la división interna.

“Hay una visión que habla de guerra, pero no ofrece ninguna perspectiva ni mecanismo para llevarla a una conclusión contundente”, escribió en redes sociales. “En el extremo opuesto, hay una corriente que comete el error de subestimar las capacidades nacionales”.

“El primer error mantiene al país en un estado de crisis permanente, mientras que el segundo entrega los recursos y la dignidad nacionales al enemigo”, añadió.

Fuente: Infobae

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