Las fuerzas del orden en Bolivia lograron la detención de dos personas señaladas como líderes del Primer Comando de la Capital (PCC) y del Comando Vermelho (CV), dos de las organizaciones narcotraficantes más poderosas de Brasil. Se trata de una mujer vinculada al CV y un hombre identificado como parte del PCC, ambos con antecedentes por narcotráfico en Bolivia y Brasil, y con estancia irregular en territorio boliviano.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, informó que se procederá con la expulsión inmediata de los detenidos, de acuerdo con las leyes vigentes y los acuerdos de cooperación internacional.
Estas capturas se enmarcan en el plan Fronteras Seguras, implementado luego de una serie de homicidios cerca de la frontera con Brasil. El sábado, la Policía detuvo a seis ciudadanos brasileños y a un menor boliviano, investigados por su presunta conexión con el Comando Vermelho y actos de sicariato en la región fronteriza de la Chiquitania.
Una semana antes, el funcionario había alertado que el PCC y el CV “están reclutando” a bolivianos, y aseguró que el Estado enfrenta a estas estructuras “con la cooperación internacional”. El gobierno boliviano cuenta con el respaldo de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), la Policía Federal de Brasil y entidades policiales de la Unión Europea (UE), entre otros, en lo que describió como un “combate duro y difícil” contra ambas bandas.

“Los operativos son continuos y permanentes para dar con los autores materiales e intelectuales del tráfico de sustancias controladas y desarticular organizaciones criminales que pretenden operar en Bolivia”, afirmó Oviedo.
El Ejecutivo del presidente Rodrigo Paz ordenó recientemente el despliegue de militares y fuerzas especiales en San Ignacio de Velasco, localidad cercana a la frontera brasileña. Esta decisión respondió a una escalada de violencia que dejó al menos cuatro personas asesinadas a tiros en dos días. El Ministerio de Gobierno también anunció que la Policía Federal de Brasil abrirá próximamente una oficina permanente en Bolivia, con el objetivo de reforzar el combate contra las organizaciones criminales y facilitar el intercambio de información.
Expulsión de “Beso de mula”, alto mando del PCC
La Policía boliviana detuvo en Santa Cruz y entregó a Brasil a Marcio Barbosa da Silva, alias “Beso de mula”, señalado como integrante de alto rango del Primer Comando de la Capital.
La fuerza antidrogas boliviana indicó que Barbosa da Silva era requerido por la Justicia brasileña en causas vinculadas con crimen organizado y porte ilegal de armas. Tras su arresto, las autoridades coordinaron su expulsión y lo entregaron a la Policía Federal de Brasil.

“Tras los procedimientos correspondientes y la coordinación con autoridades de Brasil, el ciudadano fue expulsado del territorio nacional y entregado a la Policía Federal brasileña”, informó la Policía en un comunicado difundido en redes sociales.
El PCC y el CV, su principal rival, son grupos criminales de Brasil. Estados Unidos los considera organizaciones terroristas y especialistas relacionan parte de la violencia en la frontera con la disputa por rutas del narcotráfico. Esos corredores, según los expertos, estuvieron recientemente bajo el control del narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, quien fue detenido en Bolivia y entregado en marzo a la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA).
Durante un encuentro destinado a reforzar la cooperación regional en materia de seguridad, el ministro de Defensa de Bolivia, Ernesto Justiniano, afirmó que las amenazas de seguridad superan los límites territoriales de cada país.
“El crimen organizado, el narcotráfico, las situaciones de alta tensión y las nuevas formas de amenaza obligan a nuestros países a conocerse mejor, coordinar mejor y sobre todo a prepararse mejor”, señaló Justiniano.
Fuente: Infobae