El gobierno de Irán ha dado luz verde a su delegación presente en la Asamblea General de las Naciones Unidas para reiniciar conversaciones con Estados Unidos. Así lo confirmó este martes un alto funcionario de Teherán a la agencia Reuters, quien detalló que la propuesta incluye la reapertura del estrecho de Ormuz en un plazo de siete días, siempre que Washington reduzca su presión militar y levante el bloqueo sobre los puertos iraníes.
Según la misma fuente, la oferta fue presentada a través de mediadores el pasado 16 de septiembre. La delegación iranía acreditada en Nueva York cuenta con facultades plenas para retomar la vía diplomática con Estados Unidos, en medio de un contexto de creciente tensión en la región.
Sin embargo, el Comando Central Militar iraní lanzó una advertencia el domingo: aseguró haber recibido información sobre presuntos preparativos estadounidenses para reiniciar operaciones militares, con el respaldo de países de la región. La institución amenazó con una respuesta desde Teherán “sin límites ni consideraciones” si esa ofensiva se concretaba.
Condiciones claras para el diálogo
Desde Teherán exigen que Washington anuncie formalmente su disposición a resolver las diferencias por la vía diplomática y que acuerde un cronograma para el proceso. Un eventual entendimiento para poner fin a las hostilidades podría debatirse en Nueva York con la intermediación de terceros actores.
El funcionario iraní calificó la Asamblea General como una “oportunidad de oro” para que Estados Unidos regrese a la mesa de negociaciones. Agregó que Irán recibiría con buenos ojos una reactivación del diálogo si Washington demuestra avances concretos.
El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, viajó este martes desde Teherán hacia Nueva York. Aunque no se prevé un encuentro directo con el mandatario estadounidense, Donald Trump, en la sede de la ONU, las fuentes no descartan completamente esa posibilidad.
Los líderes mundiales se congregan esta semana en la ONU bajo la presión de múltiples conflictos: en Irán, Gaza, Ucrania, Sudán, Congo y Myanmar. A esto se suman los desafíos del avance de la inteligencia artificial, el cambio climático y el alza de precios que afectan la agenda global.

La reunión anual de alto nivel de la Asamblea General de las Naciones Unidas arranca este martes con la asistencia prevista de alrededor de 130 jefes de Estado y de Gobierno, además de decenas de ministros. La cita estará atravesada por los principales focos de tensión internacional y por el debate sobre la capacidad de los gobiernos para contribuir a resolverlos.
La guerra en Irán, el conflicto en Gaza y la confrontación entre Rusia y Ucrania ocuparán un lugar central en las deliberaciones, junto a los enfrentamientos en Sudán, Congo y Myanmar. Los mandatarios también discutirán los efectos del calentamiento global, las desigualdades dentro y entre los países, y las consecuencias económicas de las rutas marítimas bloqueadas y las interrupciones en las cadenas de suministro.
La inteligencia artificial ha ganado un espacio relevante en las preocupaciones internacionales. El veloz desarrollo de esta tecnología ha intensificado el debate sobre sus beneficios, sus riesgos y la ausencia de controles a escala global.
La ONU ha incorporado una reunión de alto nivel sobre IA a la agenda del Consejo de Seguridad para el miércoles por la tarde. Ese mismo día ya estaba previsto un encuentro sobre Ucrania con la participación del presidente ucraniano, Volodimir Zelensky.
Fuente: Infobae