La zarina antidrogas de Estados Unidos, Sara Carter, lanzó una advertencia directa: el gobierno de Donald Trump hará “rendir cuentas” a los políticos de México y EE.UU. que tengan vínculos con los cárteles. La funcionaria, que dirige la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de la Casa Blanca, ofreció estas declaraciones durante una entrevista televisiva donde abordó la cooperación bilateral contra el narcotráfico, la crisis del fentanilo y el reporte del Departamento de Estado sobre países productores y de tránsito de drogas.
La sospecha es suficiente para cancelar visas
Consultada sobre si habrá más imputaciones, sanciones o restricciones de visado contra funcionarios mexicanos acusados de colaborar con los cárteles, Carter evitó comprometerse con procesos judiciales formales y trasladó la responsabilidad al Departamento de Estado y al Departamento de Justicia. Sin embargo, fue tajante respecto a la herramienta migratoria:

“Lo que puedo decir es que hablamos en serio y haremos exactamente lo que decimos. El presidente ha sido muy claro: si usted trabaja con los cárteles, si existe alguna sospecha de que trabaja con los cárteles o los ayuda, tenemos el derecho de revocar sus visas”, afirmó.
A pesar del tono severo, la funcionaria expresó satisfacción con la gestión de la presidenta Claudia Sheinbaum. “Estamos muy contentos con la presidenta Sheinbaum y el rumbo que está siguiendo en el manejo de los cárteles. He estado en contacto con miembros del gobierno mexicano y hemos trabajado juntos, con el objetivo común de erradicar a los cárteles del hemisferio occidental”, dijo. No obstante, dejó claro que Trump “quiere ver más acción” para que no solo el Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG) “rinda cuentas”, sino también las demás organizaciones criminales. En ese sentido, pidió que se asigne “más dinero a las fuerzas de seguridad y al Ejército de México en su lucha contra los cárteles”.

Carter recordó las bajas del operativo de febrero pasado en Jalisco, donde cayó Nemesio Oseguera Cervantes, “El Mencho”, líder del CJNG. En esa operación perdieron la vida integrantes de la Guardia Nacional y tres elementos de las Fuerzas Especiales mexicanas. “Nadie puede decir que México no esté arriesgando mucho”, afirmó. La zarina también alertó sobre nuevos análogos sintéticos como el carfentanilo y el fluorofentanilo, hasta 100 veces más potentes que las pastillas de fentanilo tradicionales. Explicó que los precursores químicos provienen principalmente de China e India, ingresan por la cadena marítima hacia México y son procesados en laboratorios clandestinos antes de cruzar la frontera norte hacia Estados Unidos.
Políticos mexicanos ya enfrentan la cancelación de su visa

La advertencia de Carter se da en un contexto donde varios políticos mexicanos ya sufren la cancelación de su visado estadounidense sin que Washington explique públicamente las razones. El caso más notorio es el de Andrés Manuel López Beltrán, hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador y aspirante a diputado federal por Tabasco, quien denunció el 13 de agosto la cancelación de su visa. En una carta dirigida a Donald Trump, López Beltrán acusó al secretario de Estado Marco Rubio y al subsecretario Christopher Landau de actuar con un “estilo hitleriano”. Su nombre también apareció en testimonios del caso de huachicol fiscal vinculado a los hermanos Fernando y Manuel Farías Laguna, aunque la Fiscalía General de la República sostiene que no hay elementos para abrir una investigación formal en su contra.
En situaciones más graves, el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve funcionarios fueron acusados por autoridades estadounidenses de trabajar con el Cártel de Sinaloa y tienen una solicitud de extradición de por medio. La gobernadora de Baja California, Marina del Pilar Ávila, también perdió su visa estadounidense, y mandatarios de Tamaulipas y Sonora han sido señalados por la misma situación, aunque ellos lo han negado.

Sheinbaum calificó el retiro de la visa de López Beltrán como una decisión con “un sentido político esencialmente. No veo otra razón”. La presidenta sostuvo que la cancelación no afectará las candidaturas mexicanas rumbo a las elecciones de 2027. Sobre las acusaciones contra los funcionarios sinaloenses, la mandataria ha dejado las investigaciones en manos de la FGR, aunque afirmó que EE.UU. no ha entregado pruebas que sostengan las acusaciones contra los morenistas.
Fuente: Infobae