El presidente Emmanuel Macron lanzó una advertencia este viernes sobre la creciente amenaza híbrida que Rusia representa para Francia y el resto de Europa. Ante ello, instruyó a su gabinete elaborar un plan para resguardar las infraestructuras esenciales del país frente a posibles ataques con drones y ciberincursiones.
La declaración se produjo después de una reunión celebrada en el Palacio del Elíseo con los principales dirigentes de los partidos políticos y aspirantes a la presidencia, en vísperas de los comicios de abril y mayo. “La amenaza híbrida rusa contra los europeos y contra Francia se ha intensificado”, afirmó el mandatario frente a los medios.
El encuentro tuvo lugar en la sala de crisis de la residencia presidencial, y su objetivo fue compartir con los asistentes los informes confidenciales de los servicios de inteligencia franceses. Participaron Nicolas Lerner, director de la Dirección General de Seguridad Exterior (DGSE), y Céline Berthon, titular de la Dirección General de Seguridad Interior (DGSI). Entre los políticos convocados estuvieron el centrista Édouard Philippe, Gabriel Attal y Jordan Bardella, líder del partido de extrema derecha Agrupación Nacional.
No asistieron la candidata Marine Le Pen, quien lidera las encuestas, ni el representante de la izquierda radical Jean-Luc Mélenchon.

Macron detalló que ha solicitado al gobierno diseñar un esquema para proteger las instalaciones tecnológicas y de la industria de defensa consideradas más sensibles. Agregó que el ministro del Interior ya se había reunido con los delegados regionales para fortalecer la vigilancia en todo el territorio nacional.
Asimismo, garantizó que Francia continuará apoyando a Ucrania pese a las amenazas del Kremlin. “Esto no quedará sin respuesta”, aseguró, sin precisar qué medidas adoptará el Ejecutivo. Consideró que el objetivo ruso es debilitar el respaldo europeo a Kiev, pero sostuvo que el efecto será el contrario: “No nos sentimos intimidados, porque sabemos que lo que está en juego hoy en Ucrania es nuestra seguridad”.
Desde la invasión rusa a gran escala en 2022, los aliados europeos de Kiev vienen alertando sobre esta clase de operaciones encubiertas. Se mantienen por debajo del umbral de una guerra abierta, pero incluyen vuelos de drones cerca de puntos clave, violaciones del espacio aéreo y ciberataques.
Este mes, Berlín responsabilizó a Moscú de un incidente en el aeropuerto de Leipzig que, según la Unión Europea, presentaba todas las características de un acto de “terrorismo patrocinado por el Estado”. Este episodio evidenció una aparente escalada en las tácticas que Rusia estaría dispuesta a emplear en territorio de la OTAN.

Berthon, titular de la inteligencia interior, hizo una inusual aparición en un foro empresarial en agosto, donde alertó que ese antecedente colocaba también a las compañías francesas en la mira de ataques similares.
A principios de septiembre, un tren con 186 pasajeros descarriló en la región de Normandía, en el noroeste del país, dejando 44 heridos. Se halló un fragmento de vía de unos 300 kilogramos sobre los rieles. Aunque algunos políticos y fuentes policiales plantearon la posibilidad de un sabotaje, el gobierno insistió en la necesidad de actuar con cautela antes de sacar conclusiones.
Tras la reunión en el Elíseo, Philippe, considerado uno de los candidatos mejor posicionados frente a la extrema derecha, señaló que Macron había sido “muy claro sobre la necesidad de seguir enviando mensajes a Rusia”, pero evitando “entrar en un estado de beligerancia” con Moscú. Por su parte, la líder de Los Verdes, Marine Tondelier, indicó que existían “graves motivos de preocupación” respecto a los “intentos de desestabilización” atribuidos al Kremlin.
El jefe de Estado anunció además que Francia convocará una cumbre del G7 centrada en la energía, en un momento en que los precios del combustible se disparan por los conflictos en Oriente Medio y Ucrania, la fricción entre Estados Unidos e Irán y las dificultades en el estrecho de Ormuz. En ese marco, reconoció el peso que ese encarecimiento representa para los hogares franceses: “La situación es muy difícil y angustiosa para muchas familias”.
Fuente: Infobae