Gobernador y alcalde se batieron a puños en un ring de boxeo en Caquetá

Un hecho poco común sacudió al departamento de Caquetá, en el sur de Colombia. Al estilo de la famosa ‘Velada del Año’ del español Ibai Llanos, se llevó a cabo el evento bautizado como ‘Guerra en la Selva’, una velada boxística cuyo objetivo era impulsar la actividad deportiva en la región.

Combate entre dos mandatarios

La jornada incluyó seis peleas, pero la que robó todos los reflectores fue el enfrentamiento entre el gobernador Luis Francisco Ruiz Aguilar y el alcalde de Florencia Marlon Monsalve Ascanio. Ambos, sin ser pugilistas profesionales, subieron al cuadrilátero con guantes, protector bucal y un réferi, ante la mirada de cientos de ciudadanos caqueteños.

El evento generó un aluvión de reacciones en redes sociales. Mientras algunos aplaudieron la iniciativa como una forma de acercar a las autoridades al pueblo, otros cuestionaron que dos funcionarios en ejercicio se enfrentaran físicamente en un acto público. Sin embargo, tanto el gobernador como el alcalde aclararon que su rivalidad no nació de un conflicto administrativo, sino del deseo de reactivar una liga de boxeo que llevaba años inactiva y de rendir homenaje a Granja Banguera, conocido como “Chico Furia”, quien introdujo y enseñó este deporte en la zona desde la década de 1960.

La pelea duró exactamente 1 minuto y 15 segundos. En el primer asalto hubo un intercambio parejo de golpes, pero en el segundo Ruiz Aguilar tomó la iniciativa hasta que su contrincante no pudo continuar. El encuentro fue concebido como una exhibición deportiva, no como una confrontación entre las dos administraciones.

“Más que una pelea, fue una muestra de la unión, la fraternidad y el trabajo en equipo que hoy nos une como administraciones. Seguiremos trabajando de la mano por el bienestar de todos los caqueteños y florencianos”, declaró el gobernador tras abandonar el ring.

El mandatario departamental fue más allá y extendió un desafío al alcalde de San Vicente del Caguán (también en Caquetá), a quien invitó a enfrentarlo en una próxima jornada boxística.

Por su parte, el alcalde Marlon Monsalve aceptó la derrota con deportividad y se mostró abierto a una revancha.

“Me ganó el señor gobernador, quien me dio el privilegio de enfrentarlo; considero que para la próxima ocasión, si entreno, puedo vencer”, expresó Monsalve.

El edil también vinculó su participación con quienes crecieron en los barrios populares y encontraron en el deporte un espacio de convivencia.

“Procuré dejar en alto a los míos; a los de la barriada, a los de calle, a los que jugábamos a pie limpio, tocábamos la puerta del vecino y salíamos corriendo, a los que nos enfrentábamos en el calor de un partido de micro, sin armas y luego tomábamos gaseosa riéndonos de los morados”, manifestó.

Los videos del combate circularon rápidamente en redes sociales y dividieron opiniones. Un sector de la comunidad valoró la propuesta como una manera de humanizar a los funcionarios y fomentar la actividad física, mientras que otro sector criticó que dos autoridades electas se hubieran subido a un ring de boxeo durante una actividad pública.

Fuente: Infobae

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