Menos de 10 días separan la convocatoria pública de uno de los contratos tecnológicos más costosos impulsados por el Ministerio de Salud Pública (MSP) de su adjudicación.
El proceso para implementar una plataforma destinada a digitalizar la red pública de salud, con un presupuesto referencial de USD 240,26 millones, fue publicado oficialmente el 31 de agosto de 2026 y llegó a su adjudicación este 8 de septiembre de 2026.
La rapidez volvió a encender las críticas contra el Gobierno de Daniel Noboa, especialmente porque el millonario procedimiento avanza mientras el sistema sanitario enfrenta denuncias por falta de medicamentos, retrasos en pagos a prestadores externos y problemas de infraestructura hospitalaria.
La asambleísta Eliana Correa cuestionó precisamente ese contraste.
Correa también cuestionó la participación de Dedalus en el proyecto y aseguró que mientras existe eficiencia para concretar “negocios millonarios exprés”, los pacientes siguen enfrentándose a las carencias del sistema sanitario.
El asambleísta Roque Ordóñez también reaccionó a la adjudicación y reclamó explicaciones sobre las garantías alrededor del proyecto, particularmente por la situación societaria de la filial ecuatoriana de Dedalus.
Un contrato para siete años que avanzó en cuestión de días
El objetivo declarado por el MSP es implementar una plataforma tecnológica que permita integrar historias clínicas electrónicas, gestión hospitalaria, medicamentos, laboratorios, imágenes médicas, disponibilidad de camas, facturación, analítica y seguimiento de pacientes.
El plazo previsto para la ejecución es de 2.649 días, aproximadamente 7,2 años.
Sin embargo, mientras la implementación se extenderá por más de siete años, la fase previa a la contratación avanzó a una velocidad inusual.
El procedimiento se desarrolló mediante Régimen Especial entre entidades públicas y tuvo como único invitado a la Corporación Nacional de Telecomunicaciones (CNT).
La convocatoria oficial apareció en el portal del Servicio Nacional de Contratación Pública (Sercop) el lunes 31 de agosto, a las 17:00. Apenas nueve días después, el cronograma llegó a la adjudicación.
Pero la carrera administrativa había empezado antes.
USD 240 millones: un fin de semana para viabilizar el gasto
El viernes 28 de agosto, CNT entregó al Ministerio de Salud una propuesta técnico-comercial de 89 páginas, valorada en USD 240,26 millones.
Ese mismo día, 12 directores nacionales del MSP suscribieron el Informe Técnico de Necesidad y el Estudio de Mercado utilizado para establecer el presupuesto referencial.
El procedimiento incluso tuvo que ser corregido al día siguiente.
El sábado 29 de agosto, la Dirección de Tecnologías de la Información detectó que el Estudio de Mercado aparecía fechado el 27 de agosto, un día antes de que CNT entregara formalmente su propuesta. Una fe de erratas corrigió la fecha al 28 de agosto.
Ese sábado también se gestionaron la Certificación POA y el Aval Plurianual, necesario para comprometer recursos públicos hasta 2033.
El domingo 30 continuó la actividad administrativa.
La Dirección de Contratación Pública emitió la Certificación PAC Nro. 464 y, durante la noche, ocurrió uno de los episodios que más interrogantes genera sobre la velocidad del trámite.
A las 21:31, la Dirección de TIC solicitó la autorización de gasto del proyecto. Apenas tres minutos después, a las 21:34, el ministro de Salud, Juan Carlos Aveiga, firmó electrónicamente la autorización para continuar con un gasto superior a los USD 240 millones.
A primera hora del lunes 31 de agosto, la Dirección Financiera emitió la certificación presupuestaria correspondiente a 2026. Después, el ministro expidió la Resolución 0012-R, aprobó los pliegos y abrió oficialmente el Régimen Especial.
Así, en cuestión de días quedaron encaminadas decisiones técnicas, financieras y administrativas que comprometerán recursos estatales durante varios años.
Un estudio de mercado basado en una sola cotización
Otro de los puntos bajo cuestionamiento está en la construcción del presupuesto referencial.
Según el expediente, el MSP aseguró que no encontró contrataciones similares durante los últimos dos años que permitieran realizar una comparación de precios.
La institución solicitó entonces una cotización únicamente a CNT.
La estatal presentó su propuesta por USD 240,26 millones, cifra que terminó convirtiéndose en el presupuesto referencial del propio Ministerio.
Esto significa que el valor sobre el cual el Estado estructuró la contratación nació de la propuesta presentada por el mismo proveedor invitado posteriormente al procedimiento.
CNT recurrirá a Dedalus
Aunque formalmente la contratación se realiza entre el MSP y CNT, la propuesta tecnológica contempla la participación de Dedalus, multinacional especializada en soluciones digitales para el sector sanitario.
La relación con esa compañía tampoco comenzó con la convocatoria del 31 de agosto.
En abril de 2026, la vicepresidenta María José Pinto mantuvo una reunión con Vincenzo Dell’Isola, director regional para Italia y América Latina de Dedalus, para analizar la implementación de un sistema HIS -Hospital Information System- destinado a integrar la información sanitaria.
Posteriormente, el 10 de junio, Dedalus entregó a CNT su “Plan de Habilitación Tecnológica para la digitalización de la red de atención del Ministerio de Salud Pública del Ecuador, bajo un modelo SaaS”.
Es decir, la empresa privada ya había presentado su solución tecnológica a CNT casi tres meses antes de que el MSP publicara la convocatoria oficial.
La propuesta de Dedalus a CNT alcanzaba aproximadamente USD 117 millones más IVA, sin incluir la infraestructura tecnológica. CNT, posteriormente, presentó al Ministerio una oferta integral superior a USD 240 millones.
La diferencia entre ambos montos alcanza aproximadamente USD 123 millones, aunque no puede considerarse directamente un sobreprecio porque las dos propuestas no necesariamente incluyen los mismos componentes, especialmente infraestructura y otros servicios asociados. La brecha, sin embargo, abre una pregunta que el Estado deberá explicar: ¿qué servicios y costos adicionales justifican que el monto final más que duplique la propuesta tecnológica inicial de Dedalus?
La situación de Dedalus Ecuador también genera cuestionamientos
Las críticas políticas también apuntan a la situación jurídica de la filial ecuatoriana vinculada a la multinacional.
Según registros societarios citados en las denuncias sobre el proceso, Dedalus Global Services Ecuador S.A. entró en proceso de disolución el 13 de marzo de 2026.
Este elemento cobra relevancia porque la contratación contempla servicios tecnológicos que manejarán información sensible del sistema sanitario durante varios años.
La asambleísta Eliana Correa afirmó que el Gobierno terminó adjudicando un contrato relacionado con una empresa “cerrada”, mientras Ordóñez cuestionó cuáles son las garantías frente a una compañía cuya filial ecuatoriana se encuentra en proceso de liquidación.
La condición jurídica de la filial local, sin embargo, no implica por sí sola que la multinacional Dedalus esté impedida de participar como proveedora o subcontratista.
Lo que sí plantea es la necesidad de que el MSP y CNT transparenten qué entidad jurídica ejecutará los servicios, cuáles serán sus responsabilidades contractuales y qué garantías existirán durante los más de siete años del proyecto.
USD 240 millones para tecnología mientras la salud sigue esperando
La controversia trasciende el procedimiento contractual.
Los cuestionamientos llegan en momentos en que pacientes y organizaciones denuncian falta de medicamentos e insumos en unidades de salud y retrasos en los pagos a prestadores externos, entre ellos centros de diálisis.
Por eso, para la oposición legislativa, el debate también es sobre prioridades.
Ordóñez, por su parte, cuestionó por qué un contrato de esta magnitud pudo avanzar con tanta rapidez mientras los problemas cotidianos del sistema sanitario continúan sin resolverse.
El Gobierno presenta la digitalización como una apuesta para modernizar el sistema público de salud. Pero la velocidad del procedimiento, el estudio de mercado sustentado en una sola cotización, la participación anticipada de Dedalus y la diferencia entre los USD 117 millones de su propuesta tecnológica y los más de USD 240 millones planteados por CNT colocan al contrato bajo la lupa.
Radio Pichincha
LV