Este lunes, Irán lanzó una severa advertencia a Corea del Sur: si participa en operaciones militares en el estrecho de Ormuz, Teherán responderá con “graves consecuencias”. La advertencia surge luego de que Seúl indicara que evalúa enviar tropas al golfo Pérsico.
El portavoz de la cancillería iraní, Ismail Bagaei, escribió en coreano en la red X:
“La presencia militar o la participación en operaciones de otro país en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz no puede sino considerarse un apoyo directo a la parte responsable de la agresión, y tendrá graves consecuencias”
Asimismo, Bagaei señaló que “ningún Estado que se precie de su soberanía y responsabilidad debe ceder ante la presión y las amenazas de Estados Unidos”.
Por su parte, el Ministerio de Exteriores surcoreano afirmó que mantiene “una estrecha comunicación con la comunidad internacional, incluidos los países pertinentes, con el fin de lograr la pronta restauración de la paz y la estabilidad en Oriente Medio y garantizar la libre navegación en el estrecho de Ormuz de todos los buques, incluidos los nuestros”.
El viernes, un funcionario presidencial surcoreano —bajo anonimato— declaró que Seúl evalúa el despliegue de tropas en la zona siempre que “no comprometa su capacidad de defensa”. La decisión, según dijo, “aún está en curso”.
Estas informaciones sobre un posible contingente surcoreano en Ormuz surgen en medio de presiones de Trump, quien reprochó públicamente a las autoridades de Corea del Sur por no sumarse a su política de “desnuclerización” de Irán.
Un buque estadounidense en el centro de una nueva disputa

La advertencia a Seúl se enmarca en una nueva escalada militar entre Washington y Teherán. Este lunes, el ejército estadounidense negó que Irán haya atacado un buque militar no tripulado en el estrecho de Ormuz, calificando la versión iraní de “una mentira total”. Medios estatales iraníes sostenían que el buque intentaba ingresar a una zona restringida, pero el capitán Tim Hawkins, portavoz del CENTCOM, rechazó de plano esa versión.
Ese reclamo iraní se produjo un día después de que Estados Unidos atacara petroleros iraníes en represalia por el lanzamiento de misiles balísticos iraníes contra buques de guerra estadounidenses, lo que reactivó los combates tras un mes de calma.
El presidente del Parlamento iraní y jefe negociador, Mohammad Bagher Ghalibaf, advirtió que la era de las “respuestas proporcionadas” terminó y que la represalia iraní será “más rápida, más dura y más dolorosa”.
Irán anuncia una “zona de exclusión” fuera del estrecho

El jefe del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, adelantó que Teherán planea declarar una “zona de exclusión” por fuera del estrecho de Ormuz, dirigida contra buques que intenten transitar la vía marítima. Según Rezaei, esa zona “comenzará desde la línea del bloqueo naval estadounidense, se extenderá hacia el estrecho de Ormuz, y desde este lado continuará hacia el golfo Pérsico”, aunque no precisó cuándo entrará en vigencia.
Desde el inicio de la guerra, el 28 de febrero, Irán bloqueó el estrecho y lo convirtió en su principal herramienta de presión: paralizó casi todas las exportaciones petroleras por esa vía, exige autorización a los buques que quieran cruzarla y ataca a los que intentan evadir su control. Estados Unidos, por su parte, mantiene un cerco sobre puertos y buques iraníes, aunque logró restablecer parte del tráfico marítimo mediante una ruta meridional cercana a Omán.
Fuente: Infobae