Alerta sanitaria en Ecuador: 6,1 millones en riesgo por El Niño

El galeno Alfredo Celis lanzó una voz de alerta sobre la urgencia de fortalecer el primer nivel de atención del sistema público de salud frente a la proximidad del fenómeno de El Niño. Según su análisis, esta red asistencial es clave para resolver entre el 70% y el 80% de las enfermedades vinculadas con lluvias, inundaciones y acumulación de agua. Si los centros de salud cercanos a las comunidades carecen de capacidad operativa, los casos más complejos terminarán en hospitales que ya arrastran limitaciones de espacio, personal e insumos.

La advertencia cobra dimensión al considerar que 6,1 millones de personas figuran como potenciales afectadas directas por este panorama. Celis subrayó que el riesgo sanitario incluye fallecimientos que podrían prevenirse con detección temprana, diagnóstico oportuno y tratamiento en fases iniciales de las patologías. Las precipitaciones intensas y los aniegos propician la propagación de infecciones respiratorias, diarreicas, cutáneas y aquellas transmitidas por vectores.

El facultativo reconoció que el país cuenta con médicos suficientes para afrontar una contingencia de gran escala, pero cuestionó la disponibilidad de recursos para que actúen a tiempo. La principal falencia, indicó, radica en equipos, medicamentos, pruebas rápidas y métodos de diagnóstico que requieren los establecimientos sanitarios.

“Tienes que cuidar a quienes te van a cuidar”

, sentenció al hablar de la protección del personal de salud.

El primer nivel como barrera sanitaria ante El Niño

Para Celis, el primer nivel de atención debe operar como escudo protector frente al fenómeno climático. Allí se debe identificar a pacientes con síntomas iniciales, brindar tratamiento a cuadros leves y moderados, monitorear a quienes presenten factores de riesgo y derivar con celeridad aquellos casos que demanden hospitalización. La respuesta no puede recaer exclusivamente en los grandes hospitales, pues estos reciben a los enfermos cuando las complicaciones ya requieren mayor capacidad asistencial.

Un programa del canal Exitosa aborda la propuesta de un escudo sanitario para proteger los centros de salud ante el Fenómeno de El Niño en Perú.

El especialista detalló que el 57% de los profesionales del país son médicos generales y laboran mayoritariamente en centros de ese nivel. Esa cifra, según explicó, evidencia que el problema no se limita a la cantidad de personal disponible. El desafío consiste en garantizar que esos equipos cuenten con condiciones para atender consultas frecuentes, realizar evaluaciones iniciales y actuar antes de que una infección evolucione hacia un estado grave.

Entre los insumos necesarios mencionó equipos de protección personal, medicamentos, sales de rehidratación oral, pruebas rápidas y suministros para afecciones respiratorias, diarreicas y cutáneas. También destacó la importancia de contar con materiales para evaluar casos de fiebre y síntomas compatibles con dengue, leptospirosis u otras enfermedades asociadas a inundaciones. Sin esos elementos, advirtió, los médicos pueden detectar una dolencia, pero carecerán de herramientas para confirmar el diagnóstico o iniciar el tratamiento.

Un grupo de especialistas propone un escudo sanitario en Perú para proteger a más de seis millones de personas expuestas a riesgos por lluvias e inundaciones.

Lecciones de la pandemia: una red debilitada colapsa los hospitales

Celis recordó que la crisis por COVID-19 dejó una enseñanza clave: cuando los centros del primer nivel no tienen equipamiento, dejan de contener la demanda y los pacientes acuden directamente a los hospitales. Eso acelera la saturación de los servicios de emergencia y merma la capacidad de respuesta para quienes llegan con enfermedades serias o necesitan intervenciones especializadas.

Durante esa emergencia, muchos establecimientos ni siquiera tenían balones de oxígeno para suministrar un tratamiento básico a pacientes con dificultades respiratorias. El galeno planteó que la preparación ante El Niño debe impedir que se repita ese patrón, con centros de salud que deriven casos por falta de insumos o diagnósticos que se retrasen hasta que el paciente llegue a un hospital. La meta debe ser tratar lo tratable cerca de los hogares y reservar las camas hospitalarias para situaciones de mayor complejidad.

Entre los principales riesgos sanitarios, Celis ubicó al dengue, la leptospirosis, las enfermedades respiratorias y las infecciones cutáneas. El dengue y la leptospirosis pueden manifestarse con síntomas que no siempre revelan la gravedad real, aunque ambos pueden causar la muerte si no se recibe atención oportuna. Por ello, planteó que las zonas expuestas a lluvias e inundaciones necesitan vigilancia activa y una respuesta que integre diagnóstico, prevención, tratamiento y mitigación.

Un programa de televisión analiza la propuesta de un escudo sanitario ante los efectos del Fenómeno de El Niño en los centros de salud.

Control del mosquito y agua segura: pilares de la prevención

Respecto al dengue, el especialista señaló que el Ministerio de Salud emitió una norma técnica para aplicar vacunación masiva en zonas priorizadas, especialmente entre niños y personas de 14 a 20 años. Agregó que la vacunación debe acompañarse de acciones contra el mosquito Aedes aegypti, cuya reproducción se acelera donde hay recipientes, charcos y depósitos con agua acumulada. Interrumpir el ciclo del vector exige eliminar criaderos y mantener cerrados los depósitos domésticos.

Las medidas en los hogares también son relevantes cuando el suministro de agua potable se vuelve irregular. Celis recomendó hervir el agua antes de beberla, tapar herméticamente los recipientes y usar cloro cuando no sea posible garantizar su potabilidad. Como referencia, indicó que dos gotas de lejía por cada litro de agua pueden contribuir a su desinfección. Estas prácticas buscan reducir el riesgo de enfermedades digestivas en zonas donde el agua puede contaminarse con residuos o desagües.

Alfredo Celis analiza los riesgos sanitarios que enfrentan seis millones de personas ante las lluvias e inundaciones durante una transmisión del canal Exitosa.

Para disminuir los contagios de leptospirosis, aconsejó evitar caminar descalzo y no cruzar aguas estancadas, sobre todo en áreas inundadas. También instó a mantener ventilación, limpieza y lavado frecuente de manos dentro de las viviendas. En sectores donde niños y adolescentes están expuestos a aniegos, consideró necesario disponer de calzado adecuado, repelentes y mosquiteros, además de prevenir heridas que puedan entrar en contacto con agua contaminada.

Celis sostuvo que la exposición no impacta a todos por igual. Las familias que residen en viviendas pequeñas, asentamientos con servicios limitados o sectores cercanos a desagües enfrentan mayores obstáculos para cumplir medidas preventivas. En esos casos, advirtió, no basta con recomendar que los niños permanezcan en casa si las condiciones materiales los obligan a transitar por zonas inundadas o si el hogar no brinda protección contra mosquitos, humedad y contaminación.

Fuente: Infobae

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