El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, declaró este jueves que su país ha logrado «alejar la amenaza» de Irán, pero que ahora la meta es derrocar al régimen de Teherán, una tarea que considera factible. La declaración se produjo durante un acto con mandos militares y el ministro de Defensa, Israel Katz, en vísperas del Yom Kippur.
Netanyahu describió a la República Islámica como «tambaleándose» y «más débil que nunca», y afirmó que está «luchando por su vida». El dirigente conservador expresó su convicción en la capacidad de Israel para cumplir su misión principal.
«Estoy convencido de que podemos eliminar esta amenaza de una vez por todas. Es decir, derrocar a ese régimen. Esta es la principal misión que todavía tenemos por delante, pero está cerca y no es imposible. Está a nuestro alcance», aseguró.
Como ejemplo de la fortaleza israelí, Netanyahu señaló que Irán no ha lanzado nuevos ataques directos contra territorio israelí desde las ofensivas de marzo, limitándose a represalias en el marco regional. En tono desafiante, advirtió a los enemigos de Israel: «Atacan a todos, pero no a nosotros. Conocen nuestra fuerza, el poder de nuestro brazo y nuestra determinación. Les digo a nuestros enemigos: no se metan con nosotros».
Por su parte, el ministro de Defensa Israel Katz lanzó una severa advertencia: el Ejército israelí «estará libre de ataduras» en caso de un ataque iraní, y amenazó con devolver a Irán «a la Edad de Piedra» golpeando «toda la infraestructura militar y civil». Estas declaraciones incrementan la tensión en una región ya convulsionada por el conflicto en Gaza y las hostilidades con Hezbolá.
Las palabras de Netanyahu y Katz reflejan una postura cada vez más agresiva hacia Irán, en un momento en que el régimen de los ayatolás enfrenta desafíos internos y externos. El primer ministro israelí insistió en que la unidad interna y la fuerza militar son clave para lograr sus objetivos.
Fuente: Infobae