Los cancilleres de Alemania, Francia y Polonia, reunidos en el Triángulo de Weimar, señalaron este jueves que el Kremlin está intensificando su hostilidad hacia el continente europeo, en un contexto de recrudecimiento del conflicto bélico en Ucrania. Ante esta situación, los países europeos prometen una respuesta, dejando claro que existirán «consecuencias» para incidentes como el frustrado ataque con drones en el aeropuerto de Leipzig, el cual Berlín vincula directamente con Rusia.
Después de la reunión celebrada en Weimar, ciudad donde nació este espacio de diálogo en 1991, el jefe de la diplomacia alemana, Johann Wadephul, agradeció el respaldo recibido por su país tras acusar a Moscú de estar detrás del intento de ataque con drones en el aeródromo de Leipzig. Wadephul destacó que «Europa se mantiene unida cuando Rusia intenta desestabilizar la seguridad y las sociedades» del continente.
«Continuamos con nuestro apoyo y aumentamos la presión sobre Moscú para que se embarque en negociaciones serias. Los ataques y amenazas de Rusia van dirigidos contra todos nosotros. Juntos fortalecemos nuestra resiliencia»
Así lo declaró el ministro alemán, quien además hizo un llamado a construir una Europa «capaz de actuar y fuerte».
Por su parte, el canciller francés, Jean-Noel Barrot, lanzó una advertencia a Rusia: Europa «responderá» frente a acciones de «gravedad» como la ocurrida en el aeropuerto de Leipzig.
«Es evidente que, cuando se atente contra la integridad territorial de la Unión Europea, del territorio de la OTAN, contra la integridad de nuestros procesos electorales; en definitiva, cada vez que el corazón de nuestros Estados y de nuestras democracias se vea afectado por ataques, aunque estos sean híbridos, responderemos»
Así de contundente se mostró el diplomático galo.
Barrot también cuestionó: «¿Qué imagen daríamos si no fuéramos capaces de responder cuando se ataca lo más esencial, aquello sobre lo que nunca se puede transigir?» El ministro recalcó que ante tales episodios «habrá consecuencias».
El jefe de la diplomacia francesa atribuyó al Kremlin una intensidad renovada en el conflicto. «Ucrania es quien sufre la agresión y Europa es víctima de una agresividad redoblada por parte de Rusia desde el 24 de febrero de 2022«, afirmó. Barrot sostuvo que, por el contrario, Europa no ha mostrado «agresividad» hacia Rusia ni hacia su presidente, Vladimir Putin, de quien aseguró que «añade más tensión y va cada vez más lejos» en el conflicto.
No obstante, Barrot pidió distinguir al Kremlin del pueblo ruso, señalando que este «sufre las decisiones imperialistas y coloniales» de Putin. En particular, mencionó a la población que enfrenta «racionamiento de energía, ve como 35.000 militares mueren en el frente cada mes o ven como se desmorona la economía».
El canciller polaco, Radoslaw Sikorski, expresó su respaldo a Alemania por la respuesta ante el ataque fallido. «No queremos que nuestras fronteras sean violadas sin que haya consecuencias. No aceptamos ataques contra nuestras infraestructuras ferroviarias, no aceptamos asesinatos ni otras acciones de este tipo», subrayó.
Sikorski enfatizó que este «terrorismo» de parte de Rusia representa un desafío «para toda la Alianza», en alusión a la OTAN. «La Rusia de Putin es una de las amenazas más importantes para la paz en Europa. Esta Rusia amenaza con destruir la arquitectura de seguridad europea y pretende imponer la dominación en las relaciones internacionales en lugar de basarlas en la cooperación, y debemos hacer frente a estas ambiciones», puntualizó.
Por ello, el ministro polaco indicó que, frente al incremento de tensiones tanto en Oriente Próximo como en Europa, la solución debe pasar por «la cooperación y la desescalada». «Eso es lo que buscamos, y en este contexto, la cooperación entre Europa y Estados Unidos es clave», concluyó.
Fuente: Infobae