Damián Díaz inició oficialmente su tercer ciclo como jugador de Barcelona Sporting Club. Durante su primera rueda de prensa tras el regreso, el Kitu explicó el vínculo que mantiene con la institución y los motivos que lo llevaron a vestir nuevamente la camiseta amarilla.
“Uno siempre tiene el deseo de volver al lugar donde prácticamente la mitad de mi carrera fui feliz”, expresó Díaz al ser consultado sobre las razones de su retorno.
El mediocampista también reconoció los momentos buenos y malos durante su extensa historia con Barcelona. “Más allá de los errores y los aciertos que he tenido a lo largo del tiempo que estuve en Barcelona”, agregó.
Díaz explicó que determinadas circunstancias abrieron nuevamente la puerta para su regreso y finalmente existió una decisión conjunta para concretar su incorporación.
El Kitu también dejó claro cuál será su papel durante este nuevo ciclo. Su prioridad pasa por aportar en medio del complicado presente deportivo de Barcelona.
“Hoy estoy acá, ya estoy enfocado en lo que es el club, en tratar de aportar mi granito de arena, como lo hice siempre”, manifestó.
Díaz reconoció además el momento que atraviesa el cuadro amarillo: “Sé que no está pasando por una situación de las mejores”, aunque aseguró que asumirá este nuevo desafío con la responsabilidad de sus anteriores etapas.
“De mi lado, aportar desde el lado que me toque y siempre con la responsabilidad que me caracteriza. Ojalá que las cosas empiecen a cambiar para bien”, concluyó.
“Yo ni veo redes, pero sé que se inventan pavadas de mi llegada. Pido que me cuenten hasta la mitad, sino me vuelvo loco. Dicen que yo pido parqueos, cuartos, que me peleo con el Pipa Benedetto. Imagínate. Yo no armo equipos. Tuve 14 entrenadores. Que uno diga si le falté al respeto, yo mismo me voy mañana del club. Decían que le hacía camas a entrenadores. Ya esas mentiras cansan”, afirmó.
“Y sé que hay periodistas buenos y no pasa nada si fui un desastre en partidos, pero que inventen cosas ya es insoportable. Metieron a mi esposa, la insultan diciendo que ella no quería que venga, y lo peor es que ella ni siquiera sabe con quién jugamos mañana. Sé dónde estoy, esto es Barcelona, pero hay que saber qué decir también. Yo vine para estar a la altura y ayudar al equipo en lo que más se pueda”, puntualizó.