La cooperación de seguridad entre el gobierno de Ecuador y los Estados Unidos ha entrado en una fase de despliegue territorial, con la presencia de militares norteamericanos en la provincia fronteriza de Esmeraldas.
Mientras las autoridades defienden esta intervención bajo la bandera de la lucha contra el “narcoterrorismo”, las voces de alerta desde el análisis de seguridad y la defensa de los derechos humanos se multiplican.
El especialista en temas de seguridad, Renato Rivera, ha manifestado serias dudas respecto a los verdaderos impactos de este despliegue, advirtiendo sobre un panorama complejo marcado por el secretismo, intereses ajenos y el grave peligro de violaciones a las garantías fundamentales de la población local.
En el foro académico “Encuentros por la Democracia”, desarrollado en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) este 27 de agosto, Rivera señaló que la llegada del ejército estadounidense a Esmeraldas no se traducirá necesariamente en un desmantelamiento real del crimen organizado.
En su análisis, el especialista identifica dos escenarios críticos inmediatos. El primero se enfoca en la instrumentalización mediática y publicitaria de las operaciones militares. “Estos bombardeos, que son falsos positivos, creo que se van a dar sí o sí. Tienen inclusive el bombardeo que se dio en Sucumbíos, que era más para ponerlo en una red social y que esto se difunda como el logro del Comando Sur. El impacto de un falso positivo”.
De esta manera, el experto alerta sobre la posibilidad de que se ejecuten operativos de alto impacto visual dirigidos a alimentar narrativas gubernamentales de “mano dura” en plataformas digitales, ocultando la ineficacia de las políticas estructurales de seguridad en el territorio.
El fantasma de las desapariciones forzadas en Esmeraldas
El segundo escenario que avizora el analista es aún más alarmante y tiene que ver con el impacto humano directo sobre las poblaciones de la provincia.
Rivera advirtió que el despliegue internacional podría detonar en “el incremento” de desapariciones forzadas. “Creo que son los dos escenarios, a partir de las acciones, que podríamos ver en este espacio”, indicó.
Esta advertencia se vincula con el diagnóstico que dio Fernando Bastias, miembro del Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH), en el foro académico.
Bastias señaló que, durante la actual movilización de las Fuerzas Armadas locales en Esmeraldas, los casos de desapariciones forzadas subieron de forma preocupante.
Secretismo
Para Renato Rivera, la estrategia que despliegue de EE.UU. en territorio ecuatoriano responde a dinámicas globales que superan los discursos oficiales de contrarrestar el narcotráfico. El especialista denuncia que la toma de decisiones en el sector se realiza bajo un hermetismo que vulnera los contrapesos democráticos.
En este sentido, Rivera devela que tras la aparente cooperación bilateral existen fuerzas del mercado que se benefician de la militarización.
“Muchas veces no solo la estrategia que tiene Estados Unidos en la región es únicamente política. Detrás hay intereses corporativos. Hay empresas que están detrás de estos negocios y ese secretismo muchas veces promueve este tipo de prácticas”, indicó.
Radio Pichincha
LV