Haití: 47 muertos y 50 secuestrados en Kenscoff; Policía bajo críticas

La Policía Nacional de Haití enfrenta duras críticas este jueves por su aparente incapacidad para prevenir el ataque de pandillas en Kenscoff, una comunidad agrícola cercana a Puerto Príncipe. El saldo de esta masacre: 47 personas fallecidas y más de 50 secuestradas. El portavoz policial, Garry Desrosiers, se presentó a una conferencia de prensa varios días después del asalto, pero ofreció respuestas escuetas.

Ante la pregunta sobre las medidas para rescatar a los secuestrados, Desrosiers fue tajante:

“No podemos hablar de ningún plan”

. El funcionario expresó sus condolencias a las víctimas del ataque, ocurrido la noche del domingo pasado, y reveló que más de 2.600 personas han sido desplazadas, según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de la ONU. Aseguró que la policía trabaja para facilitar el retorno de los desplazados, pero no brindó detalles concretos.

El líder de una de las pandillas responsables del ataque lanzó una amenaza directa: ejecutar a los rehenes si algún miembro de su grupo muere en operativos policiales. Desrosiers informó que las autoridades están recopilando información y que la policía está al tanto de amenazas contra Tabarre, un barrio de Puerto Príncipe donde se encuentra la embajada de Estados Unidos.

“No estoy en posición de darle información detallada”

, afirmó el portavoz.

El director general de la Policía Nacional de Haití, Vladimir Paraison, no asistió a la conferencia de prensa. Sin embargo, previamente había defendido las medidas de seguridad en Kenscoff y confirmó que se realiza una investigación para determinar responsabilidades,

“ya sea por complicidad o negligencia”

.

Residentes se reúnen junto a los cuerpos cubiertos de personas asesinadas durante una incursión nocturna de una banda armada, en las afueras de Puerto Príncipe, en Kenscoff, Haití, el 24 de agosto de 2026 (REUTERS/Patrice Noel)

Según la organización Armed Conflict Location & Event Data (ACLED), entre enero y agosto las operaciones de seguridad habían logrado reducir la violencia en Kenscoff en un 66%. Paradójicamente, este ataque ocurre mientras Haití se prepara para sus primeras elecciones generales en más de diez años, en medio de una persistente inseguridad que afecta a gran parte del territorio.

En la actualidad, se calcula que el 70% de Puerto Príncipe y extensas zonas del centro de Haití están bajo el control de grupos armados. La violencia de las pandillas ha provocado el desplazamiento de casi 1.5 millones de personas, y entre enero y junio se registraron más de 3.050 muertes en todo el país, de acuerdo con cifras de la ONU.

Un informe divulgado el miércoles por la Oficina Integrada de Naciones Unidas en Haití (BINUH) revela que más de 1.400 personas murieron en el país entre abril y junio de 2026 debido a la violencia de las pandillas. El organismo contabilizó al menos 1.408 muertes y 656 heridos durante el segundo trimestre, en un escenario de intensificación de operativos contra grupos armados en Puerto Príncipe.

El reporte de la BINUH indica que, si bien la cifra de víctimas mortales disminuyó aproximadamente un 14% en comparación con el trimestre anterior, la organización advirtió que esta reducción

“oculta realidades muy diferentes según las regiones”

. El análisis detalla que más de la mitad de los fallecidos y heridos son atribuibles a acciones de las pandillas, cerca del 40% están vinculados a operativos de las fuerzas de seguridad haitianas, y un 5% corresponde a grupos de autodefensa y actos de “justicia popular”.

Una mujer llora cerca de los cuerpos de personas asesinadas durante una incursión nocturna de una banda armada, en las afueras de Puerto Príncipe, en Kenscoff, Haití, el 24 de agosto de 2026 (REUTERS/Patrice Noel)

El representante de la ONU en Haití, Carlos Ruiz Massieu, declaró que

“estas cifras demuestran que la población sigue pagando un precio inaceptable por la violencia”

, según un comunicado oficial. Naciones Unidas alertó que la violencia

“se está extendiendo geográficamente”

en el país, mientras la ofensiva estatal contra las pandillas continúa en la capital.

La BINUH advirtió que, aunque las operaciones de seguridad lograron reducir la actividad de las pandillas en zonas como Delmas y Tabarre dentro del área metropolitana de Puerto Príncipe, la presión estatal provocó un desplazamiento de la violencia hacia otras regiones en lugar de una supresión definitiva. El informe señala que la llanura de Cul-de-Sac y la comuna de Ciudad Soleil, ambas en la capital, fueron escenario de enfrentamientos

“de extrema violencia”

entre pandillas rivales por el control de territorios e ingresos ilícitos.

Fuente: Infobae

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