El secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, lanzó este jueves una severa amenaza contra el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, al afirmar que será enviado «al infierno». En sus declaraciones, el alto funcionario persa sostuvo que los «graves errores» del líder israelí han apurado «el fin de la entidad israelí».
Durante una entrevista con la cadena libanesa Al Manar, vinculada al partido-milicia chií Hezbolá, Rezaei sentenció: «Lo enviaremos al infierno y demostraremos que sus graves errores han acelerado el fin de la entidad israelí». Además, advirtió que en el mundo islámico se está forjando una «ira feroz y sagrada» contra esa entidad, la cual «un día surgirá y se desatará sobre el terreno».
El funcionario iraní también volvió a marcar territorio respecto a Líbano. Para Teherán, tanto el sur de Líbano como la capital Beirut representan una «línea roja». En ese contexto, pronosticó que Israel se verá forzado a retirarse de los territorios libaneses que ha ocupado. Rezaei subrayó que las fuerzas israelíes no tienen capacidad de avanzar hacia esas zonas debido a las pérdidas causadas por Hezbolá en los últimos meses y a las amenazas provenientes de Irán.
La postura de Teherán sobre Hezbolá
En sus declaraciones, Rezaei enfatizó que la cúpula dirigente de Irán no interviene en los detalles de la estructura militar de la milicia chií en Líbano ni en sus decisiones sobre el terreno. Argumentó que Hezbolá ya cuenta con personal militar capacitado para gestionar sus propios asuntos y tomar decisiones autónomas, especialmente después del surgimiento de dos nuevas generaciones de jóvenes líderes.
Siguiendo la línea discursiva habitual de Teherán, el secretario del Consejo Supremo de Seguridad iraní reiteró las condiciones de Irán para cualquier posible acuerdo con Washington. Entre ellas destacan:
- El cese de la guerra en distintos puntos de Oriente Próximo.
- De manera particular, el fin del conflicto en Líbano.
- La retirada de Israel de los territorios libaneses ocupados.
A este listado añadió, tal como Irán ya había manifestado previamente, la urgencia de detener la guerra en la Franja de Gaza y frenar los ataques israelíes contra Siria. Rezaei justificó estas exigencias al describir la región como una «cadena interconectada», en la cual la inestabilidad de seguridad en un país eleva el costo de la inversión y debilita las oportunidades de desarrollo en las demás naciones.
Finalmente, el jerarca iraní puso el foco nuevamente en el estrecho de Ormuz, estratégico paso que el Ejército de Estados Unidos declaró este jueves libre de minas y abierto al tránsito. Rezaei insistió en que la apertura total de esa vía marítima depende del cumplimiento de las condiciones ya mencionadas por parte de Washington.
El alto cargo dejó claro que el tema de Ormuz no puede separarse del conflicto regional general. Asimismo, llamó a Estados Unidos a «demostrar seriedad» en el acatamiento de los compromisos exigidos, antes de que pueda generarse una nueva confianza, en medio de lo que calificó como un «profundo abismo de desconfianza».
Fuente: Infobae