En mayo de 2026, un tanque que contenía un químico volátil a punto de explotar forzó la evacuación de más de 50.000 personas en seis localidades del condado de Orange, California. Este suceso es considerado el mayor incidente de materiales peligrosos en la historia reciente del condado.
La planta responsable, propiedad de GKN Aerospace, se dedica a fabricar ventanas para aviones comerciales y militares de todo el planeta. Tres meses después de la emergencia, la empresa enfrenta una compensación de hasta USD 100 millones destinada a los damnificados.
El acuerdo fue negociado por la Oficina del Fiscal del Condado de Orange (OCDA) con GKN, filial de Melrose Industries, tras finalizar la investigación penal abierta por el siniestro sin que se presentaran cargos criminales.
El programa de indemnización abarca a entre 13.000 y 17.000 hogares de Garden Grove, Cypress, Stanton, Anaheim, Buena Park y Westminster, los cuales estuvieron bajo órdenes de evacuación obligatoria durante cinco días, según confirmó Reuters.

¿Qué cubre el programa de compensación?
Los residentes y negocios afectados podrán solicitar reembolsos por gastos de hotel, pérdida de uso de la propiedad, alimentación, transporte y salarios no percibidos durante el período de evacuación. El programa será gestionado por un tercero independiente, sin vínculos con GKN, tal como lo precisó la OCDA en su comunicado oficial.
La empresa prevé abrir las solicitudes en el otoño de 2026. Reuters informó que los pagos se realizarán a la brevedad una vez aprobadas las reclamaciones, aunque GKN no detalló el mecanismo concreto de postulación.
La compañía ya había aportado USD 3 millones a un fondo de ayuda de emergencia administrado por la Orange County United Way, el cual ya alcanzó el máximo de solicitantes admitidos.

El origen del incidente: un tanque de 34.000 galones “en crisis”
Ese día, el personal de la planta detectó un aumento anormal de temperatura en un tanque de metacrilato de metilo (methyl methacrylate, MMA), una sustancia altamente inflamable empleada en la fabricación de materiales acrílicos de alta resistencia para la industria aeroespacial.
La válvula del tanque principal quedó bloqueada e imposibilitó la neutralización del contenido.
Las autoridades advirtieron que el depósito, con entre 6.000 y 7.000 galones de MMA, se encontraba “activamente en crisis” y que solo quedaban dos alternativas: un derrame o una explosión.

El gobernador de California, Gavin Newsom, declaró el estado de emergencia en el condado de Orange el 22 de mayo.
Las evacuaciones se levantaron de forma total el 26 de mayo, sin que se registraran heridos entre bomberos, empleados ni civiles, según informó la Autoridad de Bomberos del Condado de Orange (OCFA).
GKN desactivó de forma permanente el tanque involucrado en el incidente e invirtió en mejoras de seguridad en la instalación. El monitoreo de calidad del aire realizado durante y después de la emergencia no arrojó niveles elevados de contaminantes, afirmó la empresa.

Investigación cerrada y camino hacia un acuerdo civil
Tras meses de inspecciones en sitio, revisión de registros y consultas con expertos, la OCDA determinó que no habrá cargos criminales contra GKN, aseguró el fiscal del condado de Orange, Todd Spitzer.
Las negociaciones avanzan ahora hacia una resolución civil que incluirá un plan de seguridad reforzado y un sistema de monitoreo independiente, cuya aprobación final quedará a cargo de un juez.
Reuters también reportó que la OCDA negocia con GKN un reembolso adicional por los costos operativos de los servicios de emergencia desplegados durante el incidente, así como sanciones civiles.

El gobierno federal de Estados Unidos abrió su propia investigación, y la división californiana de Seguridad y Salud Ocupacional (Cal/OSHA) inspeccionó la planta.
Spitzer apoya la fecha del 28 de septiembre de 2026 como objetivo para la reanudación de la producción total, siempre que la empresa cumpla las condiciones exigidas, entre ellas la aprobación judicial del plan de seguridad.
El impacto del incidente trascendió lo local: Reuters informó que la paralización de la planta agravó la escasez de ventanas para aviones y afectó a fabricantes, aerolíneas y talleres de reparación a nivel internacional.
Fuente: Infobae