Detienen a 15 penitenciarios por torturas y abusos sexuales en penal de Magdalena

Agentes de la Policía Federal detuvieron en las últimas horas a 15 funcionarios del Servicio Penitenciario Bonaerense acusados de torturas y abusos sexuales contra cuatro internas en la Unidad 51 de Magdalena, confirmaron fuentes judiciales.

El caso, denunciado a principios de junio por la Comisión Provincial de la Memoria, fue investigado por el fiscal Álvaro Garganta con apoyo del propio Servicio Penitenciario y del Ministerio de Justicia bonaerense. Las víctimas ofrecieron testimonios coincidentes que describen un cuadro de tormentos y vejaciones similar al de los centros clandestinos de la última dictadura militar. Dos días después de los hechos, una de las detenidas intentó quitarse la vida.

Garganta solicitó el arresto de los 15 sospechosos y ordenó un allanamiento en la prisión, respaldado por un documento de 146 páginas. Entre los detenidos figura la jefa del penal, la alcaide mayor Daiana Belén Balmaceda, de 31 años y oriunda de La Plata, quien habría dirigido la represión que derivó en las presuntas torturas y violaciones. Durante los tormentos, Balmaceda habría exigido a una de las víctimas: “Besame las botas”, según reportes previos. El fiscal también dispuso allanar los domicilios de los acusados; el de Balmaceda es el tercero en la lista.

Otras siete penitenciarias mujeres aparecen en la denuncia de la CPM, entre ellas la subjefa de la unidad, la encargada de requisas y personal de sanidad. Una enfermera fue acusada de falsificar un acta para ocultar las lesiones de la víctima a la que Balmaceda habría obligado a besar sus botas. Varios penitenciarios varones que participaron en las torturas habrían actuado con el rostro cubierto.

El rol de mando de Balmaceda es evidente en los testimonios, que el fiscal consideró creíbles. “Acá es Magdalena, acá no hacen lo que quieren. Que sepan que el penal lo manejamos nosotras”, gritó según las detenidas. “Las quiero a todas ataditas”, escuchó otra interna.

Los análisis de la Asesoría Pericial a las víctimas revelaron lesiones compatibles con golpizas, que forman parte de las pruebas del caso.

Qué relata la denuncia de las presas

La represión se desató tras una pelea en la celda número 3 la noche del 3 de junio. Los penitenciarios irrumpieron lanzando gas lacrimógeno a las víctimas y las arrastraron. Un fragmento de la denuncia de la CPM describe las vejaciones: “Con la escopeta, uno de los masculinos la golpeaba en la cabeza, la espalda y se la apoyó sobre los glúteos al mismo tiempo que se reían entre todos y le decían ‘Qué lindo culo que tenés’. Estando arrodillada, Balmaceda seguía diciéndole que le lama las botas y como la víctima continuaba negándose le rompieron la ropa interior. Allí comenzaron a meterle la mano en su vagina”.

Fragmento de la denuncia del CPM con el testimonio de una detenida

El Servicio Penitenciario Bonaerense, dependiente del Ministerio de Justicia provincial a cargo de Juan Martín Mena, intervino de inmediato. El ministro, que calificó los relatos como verosímiles y veraces, firmó la disponibilidad preventiva de los penitenciarios implicados. Además, removió a la cúpula de la Unidad 51 para facilitar la labor del fiscal, abriendo un sumario interno. Dos meses después, se concretó la redada federal.

Fuente: Infobae

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