El proceso judicial contra Alex Saab en territorio estadounidense modificó su cronograma y endureció las restricciones sobre una parte del expediente. Lo que inicialmente debía comenzar el 8 de septiembre de 2026 ahora se trasladó al 16 de noviembre, según determinó la jueza federal Kathleen M. Williams, del Distrito Sur de Florida.
De acuerdo con documentos judiciales difundidos por medios internacionales, el cambio surgió de una petición conjunta entre la defensa y la Fiscalía. Ambas partes solicitaron más tiempo para examinar la evidencia financiera y fortalecer sus argumentos en un caso que involucra presunto lavado de dinero, contratos vinculados al programa de alimentos CLAP y operaciones de PDVSA.
El aplazamiento supera los 60 días y viene acompañado de otra decisión clave: la jueza excluyó del cómputo de la Ley de Juicio Rápido el lapso comprendido entre el 14 de agosto y el 16 de noviembre. Esto implica que dichos días no contarán dentro del límite legal del proceso.

Aplazamiento y blindaje de evidencias
El caso de Saab figura entre los más seguidos en los tribunales federales de Estados Unidos debido a sus connotaciones políticas y su vínculo con la causa contra Nicolás Maduro, cuyo juicio en Nueva York está pautado para junio de 2027.
Junto con el retraso, la información confidencial presentada por el Gobierno estadounidense quedó sujeta a una estricta orden de protección. Según los reportes, se trata de una medida similar a la aplicada en el proceso paralelo contra Maduro. En la práctica, esto resguarda el manejo de documentos sensibles y restringe su difusión dentro del expediente.
Saab, empresario nacido en Barranquilla de 54 años, fue arrestado en Cabo Verde en 2020 y luego extraditado a Estados Unidos, donde enfrentaba acusaciones por presunto lavado de dinero. En 2023, el entonces presidente Joe Biden lo excarceló como parte de un intercambio de prisioneros con el régimen venezolano, una decisión criticada por legisladores republicanos y opositores.
Tras volver a Caracas, Saab asumió el cargo de ministro de Industrias y Producción Nacional. No obstante, su retorno a la justicia estadounidense se dio en circunstancias atípicas: después de la captura de Maduro el 3 de enero por fuerzas especiales de EE.UU., el gobierno interino de Delcy Rodríguez puso a Saab bajo custodia y lo deportó a Florida.
Saab, posible pieza clave contra Maduro
El empresario compareció por primera vez ante la corte el 18 de mayo, dos días después de su llegada a Estados Unidos. Desde entonces permanece detenido mientras espera el juicio reprogramado para noviembre.
La nueva acusación formal presentada en Miami es más extensa que la original de 2021. Según la información disponible, incorpora el programa CLAP, un supuesto esquema de lavado mediante transacciones petroleras de PDVSA y menciona a Maduro entre los funcionarios venezolanos que habrían recibido sobornos.
Este detalle incrementa la importancia del expediente. Los fiscales consideran a Saab un posible testigo clave en el proceso contra Maduro en Nueva York, de modo que su juicio en Florida podría tener repercusiones más allá de los cargos que enfrenta directamente.

De ser hallado culpable, Saab podría recibir una pena de hasta 20 años de prisión. Por ahora, tanto la defensa como la Fiscalía dispondrán de más tiempo para revisar la evidencia financiera, mientras la corte mantiene bajo protección la información confidencial del Gobierno estadounidense.
Este nuevo capítulo deja el caso en suspenso hasta noviembre, pero también reafirma su peso político y judicial. La decisión de la jueza Williams no solo modifica el calendario del empresario colombiano, sino que preserva documentos sensibles en un proceso que puede influir en una de las causas más significativas contra Maduro en Estados Unidos.
Fuente: Infobae