El aumento de la producción petrolera no fue suficiente para evitar que Ecuador cierre los primeros siete meses de 2026 con un déficit de USD 486,18 millones en su balanza comercial de hidrocarburos.
Así lo muestran las cifras del Informe Estadístico Mensual de Petroecuador, recopiladas en un análisis del Frente de Defensa Petrolero Ecuatoriano. El principal factor detrás del deterioro de la balanza fue el incremento del costo de las importaciones de derivados, pese a que el país compró un menor volumen de combustibles en el exterior.
Entre enero y julio de 2026, Ecuador importó 42,75 millones de barriles de derivados, frente a los 43,69 millones registrados en igual período de 2025. Es decir, el volumen disminuyó alrededor de 2,15%.
Más producción y mayores ingresos por exportaciones
Las cifras también reflejan un incremento en la extracción de petróleo. Entre enero y julio de este año, la producción acumulada alcanzó aproximadamente 77 millones de barriles, equivalentes a un promedio de 363.044 barriles diarios.
El resultado representa un crecimiento del 8,8% frente al mismo período de 2025.
Luego de cubrir las necesidades del sistema nacional de refinación, Ecuador exportó 60,82 millones de barriles de crudo Oriente y Napo, un aumento del 1,18% en volumen.
Los ingresos obtenidos por las exportaciones de petróleo llegaron a USD 4.644,32 millones, frente a los USD 3.664,29 millones contabilizados entre enero y julio de 2025. Esto equivale a un crecimiento del 26,75%, es decir, cerca de USD 980 millones adicionales.
A estos valores se suman USD 105,89 millones por exportaciones de derivados, con lo que los ingresos totales por exportaciones hidrocarburíferas alcanzaron USD 4.750 millones.
Déficit petrolero se profundizó
El problema aparece al comparar esos ingresos con el costo de los combustibles que Ecuador necesita importar.
Mientras las exportaciones hidrocarburíferas generaron USD 4.750 millones, las importaciones de derivados demandaron USD 5.236 millones.
La diferencia dejó un saldo negativo de USD 486,18 millones entre enero y julio de 2026.
El deterioro es considerable frente al mismo período de 2025, cuando el déficit fue de USD 60,64 millones. En un año, el saldo negativo aumentó en aproximadamente USD 425,5 millones.
De acuerdo con el análisis, el incremento de los precios internacionales de los derivados explica que Ecuador haya gastado más dinero pese a importar un menor volumen de combustibles.
Refinerías operan por debajo de su capacidad
El reporte también pone la mirada sobre el sistema nacional de refinación. Con corte al 20 de agosto de 2026, las refinerías registraban una capacidad operativa ponderada del 89,84%.
La Refinería de Esmeraldas operaba al 76,58% de su capacidad, mientras La Libertad alcanzaba el 92,70% y Shushufindi llegaba al 100%.
En cuanto a los sistemas de transporte de crudo, entre enero y julio el Sistema de Oleoducto Transecuatoriano (SOTE) registró una utilización del 84%, mientras el Oleoducto de Crudos Pesados (OCP) llegó apenas al 29%.
Petroecuador redujo su nómina
El informe también registra una disminución del personal de Petroecuador. La empresa pública pasó de 9.922 trabajadores en julio de 2025 a 8.711 en julio de 2026, una reducción de 1.211 puestos, equivalente al 12,22%.
En materia presupuestaria, los costos y gastos operativos devengados llegaron a USD 2.496 millones, mientras la inversión efectiva en capital fue de USD 340,33 millones.
Las cifras dejan un escenario con dos caras para el sector petrolero ecuatoriano: el país produjo y exportó más crudo y recibió mayores ingresos por esas ventas, pero el encarecimiento de los derivados importados terminó ampliando significativamente el déficit de la balanza hidrocarburífera.
Radio Pichincha
LV