Los equipos de negociación de Estados Unidos y Canadá trabajan contrarreloj este viernes para sellar un pacto comercial que impida la aplicación de aranceles del 50% sobre ciertos productos canadienses, tras semanas de intensas conversaciones bilaterales.
De acuerdo con información de la agencia Bloomberg, que remite a fuentes cercanas al proceso, Washington habría accedido a reducir los aranceles sobre los automóviles canadienses al 15% y a rebajar al 25% los gravámenes al acero y aluminio, que han sido objeto de agrias disputas en los últimos meses.
Las mismas fuentes indican que funcionarios estadounidenses han señalado que las conversaciones «van por el buen camino a instancias de llegar a un acuerdo».
A principios de esta semana, la Casa Blanca estaba dispuesta a reducir a la mitad los aranceles actuales del 50% sobre algunas importaciones de aluminio y acero procedentes de Canadá. Sin embargo, la presión de los representantes del sector siderúrgico llevó a reconsiderar nuevos límites a esa reducción. Bajo el posible cupo arancelario, las importaciones que superen un determinado nivel quedarían sujetas a la tasa estándar del 50%.
«El acuerdo con Canadá avanza», declaró Donald Trump a los periodistas este viernes. «Solo hago buenos acuerdos —acuerdos mucho mejores para Estados Unidos, tanto con Canadá como con México», agregó.
De esta forma, Estados Unidos busca endurecer las condiciones y Canadá flexibilizar la comercialización de automóviles. Ambas naciones han sostenido reuniones en el Departamento de Comercio de Estados Unidos para ultimar los detalles, luego de que Trump calificara de «trato discriminatorio» a las exportaciones canadienses.
Por su parte, Ottawa aspira a una reducción de los aranceles sobre la madera, así como a la eliminación total de la amenaza de los nuevos aranceles del 50% que Trump propuso en julio.
Las conversaciones se desarrollan horas antes de que Estados Unidos comenzara a recaudar los aranceles del 50%, que afectan a importaciones canadienses por valor de aproximadamente 20.000 millones de dólares (unos 17.280 millones de euros).
El inquilino de la Casa Blanca anunció el pasado miércoles un aplazamiento de tres días a la imposición de los aranceles, cuya entrada en vigor estaba prevista para el jueves, tras un acuerdo que contempla la reanudación de la construcción del oleoducto Keystone XL, que uniría Nebraska y Alberta.
Paralelamente, el vicepresidente JD Vance ha defendido la política proteccionista desde una planta siderúrgica en Ohio, destacando los beneficios de las tarifas para la industria nacional de fabricación de metales. Por su parte, sectores de la industria siderúrgica estadounidense han advertido de que cualquier exención o rebaja tarifaria a Canadá pondría en riesgo las inversiones y el empleo local.
Fuente: Infobae