Las autoridades estadounidenses concretaron la deportación de Darwin Roderico González Delgado, alias “El Capi”, un exmilitar guatemalteco de 52 años que era solicitado por la justicia de su país natal.
Tras ser detenido por agentes del ICE en Nueva Orleans, el individuo fue trasladado y entregado a la Policía Nacional Civil (PNC) en el Aeropuerto Internacional La Aurora, ubicado en la zona 13 de la capital guatemalteca.
La operación contó con el apoyo de la Oficina de Detención y Deportación (ERO) del ICE en Estados Unidos, en conjunto con la Alianza de Seguridad para la Captura de Fugitivos (SAFE) y la oficina local de ERO en Guatemala.
Durante la entrega formal, las autoridades confirmaron que González Delgado mantenía una orden de captura vigente, emitida el 6 de febrero de 2023, por el delito de lavado de dinero u otros activos. En la misma acción fue capturado Rudy “N”, de 44 años, quien era solicitado por autoridades del departamento de Jalapa.

Conexiones con el narcotráfico regional
La trayectoria de “El Capi” va más allá de las fronteras guatemaltecas. Una investigación del diario La Prensa Gráfica de El Salvador lo señala como un actor fundamental en el tráfico de cocaína proveniente de Sudamérica, utilizando tanto rutas marítimas como terrestres.
De acuerdo con reportes de la policía salvadoreña, González Delgado coordinaba redes de narcotransportistas que trabajaban de forma independiente, pero que compartían a él como punto de contacto común.
Apodado “El Capi” por su rango de capitán en el Ejército guatemalteco, supuestamente aprendió el oficio ilícito mientras se desempeñaba como guardaespaldas del clan “Los Lorenzana”, una poderosa organización narcotraficante guatemalteca que ha colaborado estrechamente con el Cartel de Sinaloa, especialmente durante el liderazgo de Joaquín “El Chapo” Guzmán.
Las autoridades salvadoreñas lograron reunir evidencias mediante escuchas telefónicas, agentes encubiertos y testimonios. Dichas pruebas conectan a “El Capi” con grupos como Los Quijada y otros operadores, todos vinculados al envío de droga hacia México, presuntamente para abastecer al Cartel de Sinaloa.
González Delgado abandonó el Ejército entre 2008 y 2009 y, durante aproximadamente una década, coordinó el tráfico marítimo de cocaína desde Colombia y Ecuador hacia Guatemala y México. Formó parte de una organización denominada “Cartel de los Capitanes”, integrada por otros exmilitares guatemaltecos.
Rutas y decomisos en El Salvador
El modus operandi de las redes dirigidas por González Delgado quedó al descubierto gracias a varias incautaciones. En junio de 2016, la Fuerza Naval de El Salvador decomisó 351 kilogramos de cocaína frente a las costas de Usulután. Poco después, se encontraron 122 kilogramos adicionales dentro de un vehículo en Zacatecoluca. Ambas investigaciones determinaron que la droga pertenecía a operaciones atribuidas a “El Capi”.

De acuerdo con registros migratorios y reportes policiales, el propio González Delgado ingresó en múltiples ocasiones a El Salvador con el objetivo de recuperar cargamentos que habían sido incautados.
Los informes indican que, desde 2012, mantuvo vínculos con lancheros y operadores salvadoreños, quienes realizaban trayectos marítimos para transportar droga desde Ecuador y Colombia hasta playas guatemaltecas como Monterrico y Taxisco, desde donde era enviada a México.
La relación con el Cartel de Sinaloa
Tanto las autoridades salvadoreñas como las guatemaltecas coinciden en que las actividades de González Delgado beneficiaban la logística del Cartel de Sinaloa.
Francisco Gómez, jefe de la División Antinarcóticos salvadoreña, declaró al medio La Prensa Gráfica:
“Todas las estructuras de narcotráfico que han sido impactadas en el país han mantenido comunicación con ‘El Capi’ de forma separada”.
El punto clave es que, si bien los diferentes grupos narcotraficantes no mantenían contacto entre ellos, todos operaban bajo la coordinación de González Delgado.
La investigación periodística incluye el testimonio de una persona que trabajó en la organización, quien aseguró que los lancheros salvadoreños transportaron “entre 10 y 12 sacos de cocaína” en cada uno de los 10 viajes anuales que realizaron para “el Capi” entre 2012 y 2014.
Por su parte, el sitio web del Departamento de Seguridad Nacional (Homeland Security) señala que González Delgado fue capturado en junio pasado, después de cumplir una condena por “conspiración para distribuir cinco kilogramos o más de cocaína en Miami, Florida”, aunque no se especifican fechas exactas.

El testigo también relató que, después de la desaparición de “El Capi” en 2014, se llevó a cabo una reunión en un hotel de Guatemala. En ella, una mujer retomó las operaciones de tráfico de cocaína, pero ahora bajo el mando de Marlon Francesco Monroy Meoño, alias “el Fantasma”.
Este nuevo operador también fue detenido. En 2017, recibió una condena de 21 años de prisión, pero logró que la pena se redujera a 163 meses, lo que significa que su liberación podría ocurrir en 2027.
Impacto judicial y cooperación internacional
La captura y deportación de “El Capi” ponen de manifiesto la colaboración transnacional en la lucha contra el narcotráfico y el lavado de dinero. Tanto la Policía Nacional Civil de Guatemala como la oficina de ICE en Nueva Orleans resaltaron la labor de la Alianza SAFE en este proceso.

Según los archivos, González Delgado ha estado bajo la mira de las autoridades centroamericanas desde al menos 2012. Su entrega a la justicia guatemalteca representa un avance significativo en los esfuerzos binacionales contra el crimen organizado.
La puesta a disposición de Darwin Roderico González Delgado ante la justicia de Guatemala constituye un golpe importante a la red de narcotráfico regional, luego de años de pesquisas y trabajo conjunto entre agencias de seguridad de múltiples naciones.
Fuente: Infobae