Durante la jornada de este martes, el canciller ruso, Sergei Lavrov, envió un contundente mensaje a la comunidad internacional: Moscú y Pyongyang están unidos en la lucha por establecer un «orden mundial nuevo y más justo». La declaración se produce en un contexto de creciente cooperación entre ambas naciones, que han consolidado una alianza estratégica en los últimos meses.
A través de una carta dirigida a la ministra de Relaciones Exteriores de Corea del Norte, Choe Son Hui, Lavrov reafirmó el compromiso del Kremlin de impulsar la colaboración en «todos los ámbitos». Según informó la agencia estatal norcoreana KCNA, el diplomático ruso destacó que esta cooperación busca «contribuir a la seguridad regional e internacional».
«Ambos países luchan por un mundo basado en la multipolaridad, la igualdad genuina y los intereses nacionales», señaló Lavrov en su misiva, añadiendo que las medidas conjuntas se toman «en beneficio de los pueblos de ambos países».
Uno de los puntos más relevantes de la carta fue la mención directa al despliegue de tropas norcoreanas en territorio ruso. Lavrov calificó este hecho como una «clara prueba de la tradición de amistad combativa» forjada por generaciones anteriores. En sus palabras textuales: «La participación de personal militar del Ejército de Corea del Norte en las operaciones para expulsar a la camarilla nazi ucraniana y a los mercenarios extranjeros de Kursk (región rusa) es una clara prueba de la tradición de amistad combativa forjada por las heroicas generaciones anteriores».
Según estimaciones, Corea del Norte habría enviado a Rusia aproximadamente 14.000 soldados a finales de 2024. Estos efectivos fueron destinados a la región de Kursk para ayudar a las fuerzas rusas a repeler una importante incursión ucraniana. Posteriormente, en mayo de 2025, el presidente Vladimir Putin declaró la victoria en esa zona y agradeció públicamente a Pyongyang su respaldo militar.
Fuente: Infobae