El entorno diplomático estadounidense vuelve a moverse en Medio Oriente. Jared Kushner, yerno y asesor cercano del presidente Donald Trump, sostuvo un encuentro clave con líderes de Hamás en Egipto el domingo. La información fue confirmada por dos altos funcionarios de Hamás y otro informante conocedor de las reuniones. Este movimiento forma parte de una ofensiva diplomática para darle viabilidad al plan de Trump para el futuro de la Franja de Gaza.
Un funcionario estadounidense corroboró que Kushner se encontraba en territorio egipcio para encabezar conversaciones sobre Gaza, aunque evitó ofrecer detalles adicionales. Los cuatro funcionarios consultados accedieron a hablar bajo condición de anonimato para poder describir la agenda de Kushner.
La gira de Kushner por Medio Oriente ocurre en un momento en que el plan respaldado por Washington para desarmar a Hamás parece haber tropezado. El mes pasado, Trump anunció que su Junta de Paz había alcanzado un acuerdo preliminar con el grupo palestino para despojarlo de su arsenal. Sin embargo, el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, rechazó públicamente el pacto, dejándolo en un aparente punto muerto.
Tras las pláticas con Hamás, se esperaba que Kushner viajara a Israel para reunirse con Netanyahu y abordar la crisis en Gaza.
Un tabú roto
Las conversaciones directas entre el gobierno de Estados Unidos y Hamás —organización clasificada como terrorista por Washington— solían ser un terreno vedado. No obstante, la administración Trump ha roto ese esquema, sosteniendo múltiples rondas de negociaciones con el grupo. El objetivo: asegurar la liberación de los rehenes capturados por Hamás en Israel y poner fin a la ofensiva militar israelí en Gaza.
Aunque Kushner no ocupa un cargo oficial, Trump le ha encargado, junto al empresario inmobiliario Steve Witkoff, liderar la diplomacia en asuntos tan complejos como la invasión rusa a Ucrania y la guerra entre Israel y Hamás.
Desarmar a Hamás es un pilar del plan de 20 puntos del mandatario para el enclave palestino. Un plan que, casi un año después del alto al fuego inicial alcanzado en octubre pasado, sigue sin materializarse. En Israel, crece el escepticismo respecto a la propuesta de Trump, y muchos dudan que realmente pueda obligar a Hamás a entregar sus armas.
Para que el pacto prospere, Israel debería aceptar un cronograma de retirada gradual de sus tropas de la Franja de Gaza, en paralelo a la entrega paulatina de armamento por parte de Hamás. Sin embargo, Netanyahu se ha resistido, exigiendo un «desarme genuino» antes de cualquier repliegue israelí.
Analistas consultados señalaron que la postura del primer ministro israelí refleja el giro belicista del país tras los atentados del 7 de octubre de 2023, perpetrados por Hamás, que desencadenaron la guerra de dos años en Gaza. Además, los esfuerzos de Netanyahu por captar votantes de cara a las elecciones nacionales previstas para este otoño también influyen en su posición.
Ni Kushner ni Hamás se refirieron públicamente a su reunión en Egipto.
Por su parte, Hamás informó que una delegación de altos funcionarios, encabezada por Khalil al Hayya, jefe político del grupo, había llegado a Egipto para reunirse con los «mediadores y garantes» de las conversaciones de alto el fuego. La organización afirmó estar comprometida con el marco de paz de Trump, al tiempo que acusó a Israel de socavarlo mediante continuos bombardeos en el enclave, pese a la tregua vigente.
Israel ha «escalado militarmente sobre el terreno y profundizado la catástrofe humanitaria, mientras incluso rechaza de manera explícita la hoja de ruta», señaló Hamás en un comunicado.
El presidente de Egipto, Abdel Fattah el-Sisi, también se reunió con Kushner para analizar el proceso de paz en Gaza, según un comunicado oficial de la presidencia egipcia.
Adam Rasgon colaboró con la reportería. Aaron Boxerman es reportero del Times y cubre Israel y Gaza. Zolan Kanno-Youngs es corresponsal de la Casa Blanca.
Fuente: Infobae