El conflicto en Medio Oriente y las fluctuaciones en el costo del crudo han impulsado nuevamente los resultados financieros de las principales firmas energéticas europeas. Según un informe divulgado este lunes por la organización ambientalista Transport & Environment (T&E), las compañías BP, Shell, Eni, Orlen, Repsol y OMV, entre las más grandes del sector, lograron en la UE una utilidad que supera el doble de la registrada en el segundo trimestre de 2025.
El estudio coloca a Repsol como un caso destacado. La firma española, la única de su país en el grupo analizado, concentró 1.267 millones de euros de beneficio excedentario atribuido a la UE en el primer semestre. De esa cifra, 257 millones corresponden a los primeros tres meses, mientras que 1.010 millones se generaron en el segundo trimestre, en plena escalada del conflicto en Oriente Medio.
El contraste entre trimestres evidencia cómo la dinámica del mercado energético ha transformado las cuentas de las grandes petroleras. En toda la UE, el beneficio excedentario de las compañías evaluadas pasó de 1.600 millones de euros en el primer trimestre a 5.900 millones en el segundo, sumando 7.500 millones en el semestre.
España registra 1.479 millones de ganancias extraordinarias
El análisis de T&E también resalta el caso español. Las ganancias extraordinarias atribuidas al mercado español pasaron de 296 millones de euros en los primeros tres meses a 1.182 millones en el segundo trimestre. En total, el semestre cerró con 1.479 millones de euros. Esta cifra sitúa a España como el segundo país con mayor volumen de beneficio excedentario, solo superado por Polonia, que alcanzó 1.628 millones. Alemania ocupa el tercer puesto con 1.189 millones, seguida de Francia (694 millones), Italia (488 millones) y Bélgica (213 millones).
La metodología de la organización se basa en los ingresos que las petroleras declaran por país y define el beneficio excedentario como la variación interanual del beneficio neto ajustado de cada trimestre. A nivel mundial, las ocho compañías analizadas —incluidas TotalEnergies y Moeve— acumularon alrededor de 17.900 millones de euros de beneficio excedentario en el semestre, de los cuales aproximadamente el 42% corresponde a la UE.
T&E reclama un impuesto a las ganancias extraordinarias
El notable incremento de estos beneficios ha reavivado el debate sobre la posibilidad de instaurar un tributo específico para las ganancias extraordinarias de las petroleras. Transport & Environment considera que este aumento se produce mientras los consumidores continúan expuestos a las variaciones de los precios de los carburantes y pide que parte de estos recursos se empleen para acelerar la transición hacia el vehículo eléctrico.
«Las petroleras están abandonando la energía verde mientras los conductores pagan la factura»
Así lo afirmó el director de T&E, Antony Froggatt, en declaraciones recogidas por Europa Press. La organización sostiene que los ingresos obtenidos mediante un eventual gravamen comunitario podrían destinarse a abaratar el acceso al coche eléctrico y reducir la dependencia de los combustibles fósiles.
T&E añade que los países con mayor penetración del vehículo eléctrico son menos vulnerables a las fluctuaciones del petróleo. Como ejemplo menciona a Dinamarca, donde la cuota de eléctricos ronda el 19%, frente a menos del 1% en Polonia, uno de los territorios con mayores beneficios excedentarios según el estudio.
Replicar el modelo de Ucrania
No es la primera vez que la UE contempla un impuesto a los beneficios extraordinarios de las energéticas. Entre 2022 y 2023, Bruselas aplicó una contribución de solidaridad temporal tras el fuerte aumento de utilidades provocado por la invasión rusa de Ucrania. Según el informe final de la Comisión Europea, ese mecanismo logró recaudar cerca de 28.000 millones de euros. Ahora, con la volatilidad por el conflicto en Oriente Medio, la medida regresa al debate comunitario.
España ya ha mostrado su respaldo a la creación de un gravamen de este tipo a nivel europeo. En abril, el Gobierno español se unió a Austria, Alemania, Italia y Portugal para solicitar a la Comisión Europea que diseñe una fórmula comunitaria que grave los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas.
Fuente: Infobae