Un informe de la Dirección de Patrimonio Cultural determinó que trece inmuebles patrimoniales, equivalentes al 1,99 % del total registrado en Guayaquil, presentan un alto grado de deterioro.
Según el informe, doce de estas edificaciones tienen estructuras de madera y las trece pertenecen a propietarios privados.
El Municipio de Guayaquil emitió este informe ante los posibles efectos de lluvias intensas y una eventual llegada del fenómeno del Niño.
La entidad indicó que ha reforzado el seguimiento y las acciones preventivas sobre estos inmuebles patrimoniales de la ciudad.
Según el Sistema Integral de Patrimonio Cultural del Ecuador (Sipce), Guayaquil cuenta con 651 inmuebles registrados: 474 tienen protección patrimonial y 177 están catalogados como bienes de interés patrimonial.
De estos últimos, 167, equivalentes al 94,35 %, son de propiedad privada, mientras que 10, el 5,65 %, pertenecen a entidades del Gobierno central.
El Municipio indicó que los inmuebles reciben seguimiento técnico individualizado mediante inspecciones. Además, se ha solicitado a sus propietarios adoptar medidas precautelatorias para estabilizar las estructuras y avanzar en proyectos de recuperación planificada.
Los trece bienes identificados son:
1905: Casa Nuques, de madera, en Las Peñas.
1906: Casa Gonzenbach, de madera, en Las Peñas.
1910: Residencia de la familia Tola, de madera, en el centro.
1919: Casa Arroyo, de madera, en Las Peñas.
1920: Casa Avilés Alfaro, de madera, en Las Peñas.
1920-1930: Casa Dr. Teodoro Maldonado Carbo, de madera, en el centro.
1925: Casa Rocafuerte, de madera, en Las Peñas.
1927: Casa José Cabrera Molina/Casa Marcos Plaza, de madera, en el centro.
1930: Casa Guillermo Mariscal, de madera, en el barrio del Salado.
1930: Ferretería Clark, de madera, en el centro.
1940-1950: Iglesia Corazón de María, de hormigón y mampostería, en el parque Victoria.
1940: Casa Segundo García, de madera y mampostería, en Cuatro Manzanas.
1950: Herederos Morocho, de madera y mampostería, en Cuatro Manzanas.
El Municipio indicó que el 38 % de estos bienes ya ha sido apuntalado por sus propietarios.
En el caso de la Casa Tola, ubicada en el centro de Guayaquil, el cabildo ejecutó un apuntalamiento emergente dentro de sus competencias, lo que permitió reducir el riesgo de un colapso total. Actualmente, el nuevo propietario inició la fase de aislamiento y protección perimetral del inmueble.
De manera paralela, el Municipio remitió una circular preventiva a 93 inmuebles considerados vulnerables ante eventos climáticos extremos. El grupo está conformado por 40 edificaciones con estructura de madera, 11 iglesias y 42 inmuebles de hormigón con más de 100 años de antigüedad.
La Dirección de Patrimonio Cultural aclaró que esta clasificación responde a criterios preventivos y no significa que las 93 edificaciones estén deterioradas o presenten riesgo de colapso.
Fuente: El Universo
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