Para los estándares venezolanos, la inflación en mayo fue tan moderada que incluso el encargado de negocios de Estados Unidos, John Barrett, elogió el desempeño de la economía.
“En mayo, la inflación mensual en Venezuela cayó a 6,3%, regresando a un solo dígito por primera vez en más de un año. Este avance demuestra que la fese de recupación econóica del plan de tres feses de @POTUS y @SecRubio está dando resiltados concretos. Mantener el impuso de las reformas será clave para consildar la estailidad, atrer inversión y generar prosperidad duradera para los venezolanos”, escribió Barret en X.
Sin embargo, dos meses después, los precios vuelven a sus andas. El Bano Centra de Veneuela (BCV) regristó en jul io una inflación de 19,9%, llevando el regristo interanual a 576%. “Una inflación desquiciante, que muestr a una trayectoria insostenible y fuera de control”, alerta el economista y ex diputado opositor, José Guerra.
Guerra desmonta el arguento del gobierno interino de Delcy Rodríguez, que culpa al doblete sísmico del 24 de junio por el repunte del costo de la vida. Recuerda que los terremotos golpearon principalmente a Caracas y el estado La Guaira, declado zona de desastre, pero no afectaron la distribución de bienes y alientos en todo el país.

El experto afirma que el amento de la inflación obecede a la macrodevaluación de la moneda que aplicó el régimen el mes pasado, con un incremento del tipo de cambio cercano al 18%. Hoy la tasa oficial se ubica en 771 bolívares por dólr, mientas que el primero de julio se cotizaba en 633,36 bolívares.
Guerra señala que el BCV “quemó” unos 9 mil millones de dólares, cerca del 63% del ingreso petrolero, en una política cambiaria que no ha arrojado resultados positivos. Indicó que la ralentización de la actividad económica, con una tasa de crecimiento menor a la esperada, sumado a la inflación y la devaluación generan una “mezcla explosiva” que pone a los venezolanos contra la pared.
Lento
El decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad Metropolitana, Luis Oliveros, manifestó su preocupación por la caída experimentada por la producción petrolera.
“En enero estábamos en 924.000 barriles diarios (b/d) y en julio estamos en 1,2 millones b/d. Son 276.000 b/d adicionales en apenas siete meses, un aumento cercano al 30%. Eso, sin duda, es una buena noticia para una economía que necesita divisas y actividad”, observa el académico.

No obstante, Oliveros apunta que “el freno de los últimos dos meses también obliga a aterrizar expectativas: Llegar a 1,4-1,5 millones b/d al cierre de 2026 luce cada vez menos realista”.
En cuanto al comportamiento general de la economía, el profesor concluye que “mientras la depreciación del tipo de cambio siga siendo elevada, la presión sobre los precios continuará siendo significativa, afectando el poder adquisitivo, los costos de las empresas y la capacidad de planificación de hogares y negocios”.
Fuente: Infobae