Talleres de la calle Rumichaca pierden clientes mientras se ejecutan obras y buscan alternativas para seguir labores

La reconstrucción de la calle Rumichaca ha reducido el ingreso de vehículos a los talleres de ese sector céntrico. Los propietarios deben mantener arriendos y salarios mientras improvisan espacios para continuar trabajando.

Entre Manuel Galecio y Julián Coronel, los trabajos de reconstrucción han alterado la circulación y también la actividad de los talleres mecánicos y de reparación de aire acondicionado que funcionan en el sector.

En ciertos casos, los automotores ingresan en contravía por un tramo que aún no ha sido intervenido o utilizan las veredas para alcanzar los talleres ubicados en las calles aledañas.

Para los propietarios, la reducción del movimiento representa un problema que va más allá de la dificultad para circular. Los negocios deben continuar pagando alquileres, servicios y salarios aunque la cantidad de clientes haya disminuido.

Impacto económico en los negocios locales

Jaime Cárdenas, propietario de un taller especializado en reparación y mantenimiento de aire acondicionado para vehículos, considera que el tramo intervenido no presentaba un deterioro considerable antes del inicio de los trabajos. A su juicio, los daños más evidentes estaban en otros puntos de la vía, donde sí se habían presentado problemas.

“El asfalto estaba bueno”, afirmó Cárdenas, al referirse al segmento donde funciona su establecimiento.

El mecánico recordó que el pavimento había sido colocado algunos años atrás y consideró que todavía podía mantenerse en condiciones adecuadas.

A su percepción, otros propietarios de talleres de la zona también consideraban que ese tramo no se encontraba en un estado que hiciera urgente su reconstrucción.

Ahora que la calzada ya fue levantada, su principal preocupación es que los trabajos no se prolonguen más allá del tiempo previsto. “Queremos que no se demoren mucho, afecta los negocios”, sostuvo.

En su taller trabajan cuatro personas. Cárdenas calculó que desde la semana pasada ha dejado de atender cerca de diez vehículos debido a las dificultades para llegar hasta el local. La pérdida de clientes, explicó, tiene un impacto diferente según el tipo de reparación que se deje de realizar.

Hay trabajos que pueden representar ingresos de $80 o $120, mientras que otras reparaciones alcanzan los $400. Para un establecimiento que debe mantener gastos permanentes, cada vehículo que no llega representa una oportunidad de ingreso que se pierde.

Ante las restricciones, Cárdenas ha trasladado parte de sus actividades hacia la esquina del sector, donde todavía existe espacio para recibir algunos automóviles. La alternativa, sin embargo, también genera incertidumbre debido a que ese lugar no forma parte de su establecimiento.

El propietario indicó que los talleres funcionan bajo permisos y que, al no poder recibir normalmente a los vehículos en sus locales, algunos comerciantes se ven obligados a buscar espacios fuera de ellos.

La situación les preocupa porque podrían ser sancionados por ocupar lugares que no están destinados para esa actividad.

Pérdidas de clientes y temor a sanciones

La situación se repite en otros negocios. Anastasio Quimí, propietario de un taller mecánico automotriz, también ha tenido que trasladar herramientas hacia la esquina para continuar atendiendo a sus clientes mientras avanza la intervención.

Quimí paga $600 mensuales por el alquiler del local y tiene trabajadores a su cargo. Desde que comenzaron las dificultades para ingresar, calculó que ha perdido alrededor de tres clientes. El impacto económico, precisó, depende del tipo de reparación que debía realizarse.

Talleres se siente afectados por obras municipales en las calles Rumichaca y Manuel Galecio. Foto: José Beltrán

El comerciante lleva cuatro años en el sector y también manifestó que, desde su experiencia, la calle no presentaba un deterioro significativo en el tramo donde ahora se ejecutan los trabajos.

Pese a sus cuestionamientos sobre el estado que tenía la vía, Quimí dijo que su principal pedido es que la intervención avance dentro del tiempo anunciado. El plazo previsto es de aproximadamente tres meses, un periodo que considera extenso para los negocios que permanecen en la zona.

Otro de los inconvenientes está relacionado con la circulación de los propios clientes. Quimí relató que algunos conductores todavía intentan acercarse a los talleres por el segmento que permanece abierto y, en ocasiones, deben ingresar en contravía para alcanzar los establecimientos.

Esa situación genera preocupación entre los comerciantes, quienes temen que los automóviles puedan ser sancionados o que ellos mismos tengan problemas por recibir vehículos fuera de los espacios habituales de sus locales.

Problemas de acceso para los residentes

Mientras los talleres buscan cómo mantener sus actividades, los residentes del sector también enfrentan dificultades para movilizar sus automóviles.

Uno de los casos corresponde al parqueadero administrado por Ricardo Alarcón, que tiene capacidad para alrededor de 30 vehículos y es utilizado principalmente por moradores de la zona. La intervención de la calle complicó el ingreso y salida de los automóviles.

Para mantener habilitado el acceso, en el lugar fueron colocados varios cuartones de madera que funcionan como una rampa improvisada sobre la vereda.

Alarcón contó que conversó con el ingeniero encargado de los trabajos para encontrar una solución temporal que permita continuar utilizando el parqueadero.

Según Alarcón, el responsable de la construcción le indicó que se habilitaría un acceso para que los automóviles pudieran ingresar y salir sin atravesar el tramo que será intervenido. La alternativa también permitiría el paso de vehículos de mayor tamaño.

Alarcón observó que la obra avanza diariamente. En el tramo intervenido ya se colocan materiales para formar la base de la nueva estructura y, según la información que recibió, después se colocará hormigón.

Cambios en las rutas del transporte público

El movimiento en Rumichaca también modificó el recorrido del transporte público. Nueve líneas de buses urbanos cambiaron sus rutas debido al cierre temporal de dos cuadras de la calle.

Las líneas 21, 42, 55, 62, 67, 83, 89, 116 y 119 circulan por la ruta alterna que comprende Rumichaca, Manuel Galecio, Ximena y Julián Coronel.

Para los conductores particulares se plantearon como alternativas la calle Ximena y la avenida Quito para incorporarse a Julián Coronel. También pueden utilizar la calle Alejo Lascano para desplazarse hacia el oeste.

Detalles y plazos de la obra vial

La intervención corresponde a la primera fase de reconstrucción de Rumichaca. Los trabajos contemplan el retiro del asfalto deteriorado entre Manuel Galecio y Julián Coronel y avanzarán progresivamente hasta la intersección con Junín.

En el cruce de Rumichaca y Piedrahíta también está prevista una intervención en el sistema de aguas lluvias y aguas residuales. Interagua repotenciará tirantes y colectores, además de los ramales domiciliarios y colectores de aguas residuales.

Posteriormente, se ejecutará el relleno y la pavimentación con hormigón rígido. El tiempo estimado para completar los trabajos es de aproximadamente doce semanas.

Los propietarios de los talleres intentan sostener sus negocios con los recursos que tienen disponibles.

Algunos promocionan sus servicios por internet y redes sociales para compensar la reducción de clientes; otros trasladan herramientas hacia las esquinas y reciben vehículos en los espacios que todavía pueden utilizar.

Para los talleres, el desafío es resistir las semanas que dure la intervención sin perder más clientes. (I)

Fuente: El Universo

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