La ayuda humanitaria internacional continúa llegando a Colombia con un objetivo claro: apoyar en las labores de búsqueda y rescate de las víctimas del terremoto que sacudió al país el lunes 10 de agosto de 2026. El sismo, con una magnitud de 7.4 y epicentro en San José del Palmar, departamento del Chocó, ha dejado una estela de devastación.
En la tarde del miércoles 12 de agosto de 2026, se confirmó el arribo al país de un equipo especializado de rescate, enviado por orden expresa del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La Embajada de Estados Unidos en Colombia informó que se trata de un “Equipo de Respuesta de Asistencia ante Desastres”, con personal y equipos de búsqueda y rescate para colaborar en las operaciones. Esta ayuda se suma al trabajo que lidera el jefe de Estado colombiano, Abelardo de la Espriella, desde el Puesto de Mando Unificado (PMU) instalado en la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd).
“Tras el terremoto en Colombia. @vatf1 ya se encuentra en el terreno”, publicó la cuenta oficial de Instagram de la embajada, haciendo referencia al Equipo de Búsqueda y Rescate Urbano del Condado de Fairfax – VA-TF1 / USA-01 (Fairfax County Urban Search and Rescue – VA-TF1 / USA-01).
Esta brigada es patrocinada por la Agencia Federal para la Gestión de Emergencias (FEMA) y por el Cuerpo de Bomberos y Rescate del Condado de Fairfax para eventos nacionales, mientras que el Departamento de Estado financia su despliegue en catástrofes internacionales, como la que afronta Colombia. El último balance oficial del Gobierno Nacional, con corte a la noche del miércoles, reporta 265 fallecidos, 3.494 heridos y 496 personas desaparecidas.

En un video difundido por la embajada, dos de los integrantes del equipo de rescate compartieron sus primeras impresiones tras aterrizar en el aeropuerto internacional El Dorado de Bogotá, antes de continuar su viaje hacia Cali, en el Valle del Cauca, una de las zonas más afectadas por el colapso de edificios.
“Hola, soy Mike Eddy, del USAO1 del condado de Fairfax. Estamos encantados de estar aquí para ayudar al Gobierno colombiano en la coordinación de las operaciones de búsqueda y rescate y en las evaluaciones estructurales aquí en Colombia”, declaró uno de los rescatistas.
Su compañero, de origen latino, añadió con determinación: “Estamos contentos por estar aquí apoyando al gobierno colombiano en asesorar técnicamente para hacer lo que todos queremos que es salvar vidas”.
Brigada de EE.UU. se suma a los Topos Azteca de México: unidos por una misma causa
Los Topos Azteca, uno de los equipos de búsqueda y rescate con mayor experiencia y prestigio a nivel mundial, también se unieron a las operaciones en Colombia. Junto con brigadistas de México, Panamá y Venezuela, anunciaron su llegada para ayudar en la localización de personas con vida bajo los escombros tras el terremoto de 7.4, que se sintió con mayor intensidad en el centro y suroccidente del país el lunes 10 de agosto.
El grupo se encontraba previamente en el centro de comando instalado en La Guaira, Venezuela, donde trabajaron durante más de 30 días tras el doble sismo registrado el 24 de junio en esa nación.
Héctor Méndez, presidente y fundador de Topos Azteca de México, explicó a medios locales que la misión en Colombia incorpora herramientas tecnológicas avanzadas para el rescate.
“Vamos a dar un hito histórico porque llevamos a gente que está utilizando, además de este tipo de herramienta neumática, avances tecnológicos como la pistola térmica y el sistema de wifi que nos permite buscar víctimas más allá de las paredes, más abajo de los suelos”, destacó el líder brigadista.
Méndez calificó a Colombia como una “hermana república” y afirmó que su equipo trabajará con innovación tecnológica en el país.
La necesidad de apoyo especializado es cada vez más urgente a medida que pasan las horas, consideradas las más críticas para encontrar sobrevivientes. En esta etapa, las tareas de búsqueda dependen de personal entrenado, equipos adecuados y una coordinación estrecha con las autoridades locales para priorizar las zonas con reportes de personas atrapadas, edificios comprometidos o áreas de difícil acceso. A esto se suma la invaluable ayuda de las comunidades locales, que se han volcado a las calles para remover escombros, proporcionar agua y solicitar silencio para no entorpecer las labores de los rescatistas.
Fuente: Infobae