Botones de pánico y monitoreo en tiempo real, la apuesta para prevenir robos en la Metrovía: troncales 1 y 3 concentran incidentes

Los robos y hurtos registrados en las paradas de la Metrovía han llevado a Segura EP a plantear un nuevo mecanismo de respuesta: la instalación de botones de pánico que permitan alertar de manera inmediata a las autoridades ante situaciones sospechosas o hechos delictivos.

El proyecto contempla 130 botones en total: uno para cada una de las 125 paradas y otro por cada una de las cinco terminales que conforman el sistema. Los dispositivos estarán bajo responsabilidad del personal de seguridad privada y se ubicarán en sitios reservados, de manera que no sean identificados fácilmente por quienes pretendan cometer un delito.

La propuesta forma parte de un trabajo conjunto entre Segura EP, la Policía Nacional, la Agencia Metrovía y la Agencia de Tránsito y Movilidad (ATM). El objetivo es reducir el tiempo que transcurre entre la detección de una situación de riesgo y la respuesta de las unidades de seguridad.

Según Álex Anchundia, gerente de Segura EP, la iniciativa surgió después de varias reuniones entre las instituciones, en las que se identificó la necesidad de contar con un mecanismo que permita generar alertas antes de que un hecho delictivo se concrete.

Cuando el guardia detecte una situación sospechosa podrá activar el dispositivo. La señal llegará al C5 de Guayaquil, desde donde se visualizarán las cámaras de la estación y se coordinará el despacho de la Policía Nacional y de unidades de Segura EP.

La intención, explicó Anchundia, es modificar la forma en que se atienden actualmente estos casos. En ocasiones, las alertas llegan cuando el robo ya ocurrió, mediante una llamada al ECU911 o incluso a través de publicaciones en redes sociales. Con el nuevo mecanismo se busca que la reacción comience mientras la situación todavía está en desarrollo.

El sistema también permitirá realizar seguimiento a personas que hayan sido identificadas de manera recurrente en hechos delictivos. Según Anchundia, el análisis de las cámaras y los reportes del personal de seguridad permitió detectar grupos que aparecen con frecuencia en las estaciones.

El funcionario señaló que incluso se han identificado jóvenes que aparentarían ser estudiantes para acercarse a sus víctimas. La intención es que, si el personal de seguridad detecta su presencia, pueda activar la alerta para que desde el C5 se realice un seguimiento coordinado con la Policía.

La estrategia busca evitar que los pasajeros queden expuestos a una intervención durante un asalto. La vigilancia permitiría seguir los movimientos de los sospechosos y coordinar una eventual intervención en un punto donde exista menor riesgo para quienes utilizan el sistema.

102 incidencias en seis meses
Los registros de Segura EP muestran que la problemática se mantiene en los primeros meses de 2026. Entre enero y junio se contabilizaron 102 incidencias en las paradas y terminales del sistema: 53 corresponden a robos, 47 a hurtos y dos a extorsiones.

Entre 2024 y 2026, la distribución muestra una mayor concentración en determinadas rutas. La Troncal 1 reúne el 44 % de las incidencias, seguida de la Troncal 3, con el 37 %; la Troncal 2 concentra el 18 % y la Troncal 4, apenas el 1 %.

Solo las troncales 1 y 3 concentran el 81 % de incidencias.

En el detalle correspondiente al primer semestre de 2026, la Troncal 1 registra 29 robos y 16 hurtos. La Troncal 3 suma 10 robos, 26 hurtos y dos extorsiones. La Troncal 2 tiene 13 robos y cinco hurtos, mientras que la Troncal 4 registra un robo.

El problema no es nuevo. La Agencia Metrovía reporta 163 incidencias en 2024, 324 en 2025 y 102 durante los primeros seis meses de 2026.

En otros cuadro de Segur EP correspondiente a 2025 constan 116 robos, 194 hurtos y una extorsión, para un total de 311 casos registrados en esas categorías. La cifra difiere del total anual de 324 reportado por la Agencia Metrovía, por lo que ambas mediciones deben considerarse por separado.

Durante 2025, la Troncal 3 concentró la mayor cantidad de hurtos, con 105 casos, mientras que la Troncal 1 encabezó los robos, con 65. En la Troncal 2 se contabilizaron 25 robos y 14 hurtos; en la Troncal 4, cuatro robos y seis hurtos, además de una extorsión.

La Policía también interviene en las paradas
Mientras Segura EP prepara la implementación del nuevo sistema de alertas, la Policía Nacional ha ejecutado operativos e intervenciones recientes en distintos puntos de la Metrovía.

Uno de los casos ocurrió el martes 4 de agosto en la parada ubicada a la altura de la Unidad Educativa 28 de Mayo, en la avenida Carlos Julio Arosemena, norte de Guayaquil.

La Policía informó que recibió denuncias ciudadanas sobre la presencia de varios sujetos, algunos de ellos con uniformes de otros planteles educativos, que no pertenecían al sector.

Según Policía, los individuos habrían utilizado armas cortopunzantes para amedrentar a estudiantes, transeúntes y usuarios de la Metrovía. La intervención permitió retener inicialmente a seis adolescentes.

Tras ser puestos a órdenes de la Fiscalía de Adolescentes Infractores, tres quedaron a la espera de una audiencia por una presunta alteración del orden público. Los otros tres fueron entregados a sus padres mediante un acta de compromiso, según informó la Policía.

La institución señaló que este tipo de intervenciones forman parte de la estrategia 3D (debilitar, desorganizar y desarticular) y sostuvo que la información proporcionada por los ciudadanos permitió una reacción inmediata de las unidades.

El episodio en la parada de la 28 de Mayo coincide con las denuncias de usuarios que aseguran que los robos y hurtos se repiten en determinados puntos del sistema.

Usuarios piden mayor vigilancia
José Luis Barzallo, usuario de la Metrovía, esperaba una unidad en una parada de la avenida Carlos Julio Arosemena, cerca de la Unidad Educativa 28 de Mayo. Aseguró que quienes utilizan con frecuencia ese punto ya conocen la forma en que operan algunos delincuentes.

“Ya estamos acostumbrados, ya nos sabemos todas”, dijo.

Según Barzallo, algunos grupos permanecen cerca de las puertas de acceso para aprovechar el momento en que los pasajeros suben o bajan de las unidades.

“Es ahí cuando le roban a uno. Generalmente te abren la mochila y entre varios se van pasando lo que sacan; por eso después es difícil saber quién fue”, manifestó.

Barzallo consideró que debería existir una mayor intervención del personal de seguridad, aunque reconoció que los guardias también pueden actuar con cautela ante el temor a represalias.

“Entiendo que tengan miedo porque los delincuentes permanecen por aquí mismo, pero igual hace falta un poco más de colaboración y de atención para los ciudadanos”, expresó.

El usuario afirmó, además, que algunas de las personas involucradas serían conocidas por quienes utilizan regularmente la estación. “Son los mismos grupos de jóvenes y hasta adultos mayores, hombres o mujeres. La gente ya los tiene identificados”, señaló.

Geovanny Baquerizo, otro usuario, describió una situación similar. Aseguró que algunas estaciones de la avenida Carlos Julio Arosemena, especialmente las cercanas a universidades, registran problemas recurrentes.

“Eso es un verdadero problema. Se suben en grupos de tres o cinco personas y entre ellos mismos se van pasando las pertenencias que sacaban”, relató.

Según Baquerizo, las víctimas en ocasiones descubren lo ocurrido cuando ya han abandonado la unidad o la estación. Los delincuentes, dijo, aprovechan los momentos de mayor aglomeración para acercarse a las puertas, empujar a los pasajeros y abrir mochilas o carteras.

También mencionó que ha escuchado sobre el uso de objetos cortopunzantes para cortar bolsos. “He sabido que usan estiletes o cuchillos para cortar las carteras y llevarse todo. No lo vi directamente, pero sí lo escuché de otras personas”, indicó.

144 agentes por turno
El plan de seguridad se desarrollará en un sistema que actualmente cuenta con 144 agentes de seguridad por turno, con jornadas de 12 horas durante los siete días de la semana. Un grupo trabaja de 07:00 a 19:00 y otro de 19:00 a 07:00.

A esta estructura se sumará el sistema de botones. El dispositivo será manipulado por el personal ubicado en las estaciones, particularmente en el área de taquilla, donde existe contacto permanente con los usuarios.

Anchundia señaló que el levantamiento técnico para implementar el proyecto ya está en marcha y que durante agosto está prevista la instalación de los equipos, junto con la capacitación de los guardias que estarán encargados de activarlos.

La propuesta también contempla integrar las cámaras de videovigilancia de la Metrovía y la ATM al C5 de Guayaquil. Con ello se busca que una alerta pueda estar acompañada de imágenes en tiempo real y facilitar la coordinación con la Policía Nacional.

Además, parte del personal encargado de la operación de la Metrovía pasaría a trabajar desde Segura EP para agilizar la comunicación por radio y reducir los tiempos de coordinación entre las instituciones.

La implementación del sistema se plantea así como una medida adicional frente a un problema que los registros muestran desde años anteriores y que, durante el primer semestre de 2026, ha concentrado la mayor cantidad de reportes en las troncales 1 y 3.

La meta será que los botones no funcionen únicamente como un mecanismo para reaccionar ante un robo, sino como una herramienta de prevención y vigilancia, que permita detectar movimientos sospechosos y coordinar una intervención antes de que los pasajeros terminen convirtiéndose en víctimas. (I)

fuente el universo

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