El Gobierno de Filipinas informó este lunes que analiza la posible extradición a Estados Unidos del pastor evangélico Apollo Quiboloy, quien trabajó como asesor espiritual y hombre de confianza del expresidente Rodrigo Duterte. La justicia estadounidense lo reclama por varios delitos relacionados con el tráfico y el abuso sexual de menores.
La portavoz oficial, Claire Castro, explicó que la solicitud “necesita ser estudiada con detenimiento”, aunque calculó que en “un par de semanas” se podría dar a conocer una resolución sobre el destino de Quiboloy, quien permanece detenido en Filipinas desde septiembre de 2024 por los mismos delitos que se le imputan en Norteamérica.
Castro detalló que el tratado de extradición vigente con Estados Unidos permite a Filipinas diferir la entrega del acusado mientras este tenga procesos pendientes ante sus tribunales, o bien suspender dichas causas locales para que sea juzgado en el otro territorio. Sin embargo, subrayó que esa medida no implica que el implicado quede exento de continuar con el procedimiento judicial en el país.
El FBI mantiene a Quiboloy en su lista de los prófugos más buscados, ya que se le acusa de liderar, a través de su secta, una red de explotación laboral fraudulenta con destino a Estados Unidos y de obligar a mujeres que eran contratadas como asistentes a mantener relaciones sexuales.
Quiboloy, fundador de la secta Reino de Jesucristo en Dávao, mantuvo durante años una estrecha vinculación con el exmandatario Duterte. Le ofreció respaldo económico, logístico y también espacios en sus medios de comunicación durante sus campañas políticas.
En la actualidad, Duterte permanece bajo custodia del Tribunal Penal Internacional (TPI) en La Haya, mientras enfrenta un proceso por crímenes de lesa humanidad cometidos durante la denominada “guerra contra las drogas”. Las cifras oficiales de esa política arrojan más de 6.250 fallecidos, mientras que ONG y la ONU ubican el número entre 12.000 y 30.000.
Fuente: Infobae