El viernes pasado, drones de largo alcance provenientes de Ucrania impactaron una bodega ubicada en la cordillera de los Urales, perteneciente al gigante minorista ruso Wildberries. Este punto se encuentra a más de 2.000 kilómetros (1.200 millas) de la línea fronteriza que separa a ambas naciones, de acuerdo con reportes oficiales y la propia compañía.
A lo largo de este año, Ucrania ha realizado incursiones frecuentes contra blancos en los remotos Urales, llegando incluso a atacar una refinería en Siberia occidental, situada a casi 2.500 kilómetros (1.550 millas) de su frontera. Estas operaciones evidencian cómo Kiev ha apostado por la innovación en tecnología de drones como una pieza fundamental de su estrategia defensiva frente a la invasión desatada hace más de cuatro años por un enemigo militarmente superior.
Los logros alcanzados han captado la atención global, generando acuerdos de cooperación en el ámbito de vehículos aéreos no tripulados con nueve naciones, mientras que se negocian convenios adicionales con otros quince países, según informaron fuentes gubernamentales de Kiev.
Wildberries confirmó que su centro logístico en Ekaterinburgo, la cuarta urbe más poblada de Rusia, sufrió un incendio provocado por el ataque. La empresa señaló que la mayoría de los productos almacenados se salvaron, en contraste con lo sucedido en varios de los más de una docena de depósitos que Ucrania ha atacado en semanas recientes, los cuales quedaron completamente calcinados.
El gobernador de la zona, Denis Pasler, declaró que tres aeronaves no tripuladas golpearon el techo del edificio. Por su parte, Artyom Zhoga, delegado del Kremlin en la región, informó que 800 personas fueron desalojadas del lugar y que no se registraron víctimas.
Mediante estas maniobras, Kiev busca generar inquietud tanto entre la ciudadanía rusa como en el propio Kremlin.
Ucrania avanza en sus planes de desarrollo armamentístico
El mandatario ucraniano, Volodimir Zelensky, impulsa para que su nación no pierda el paso en la evolución tecnológica, particularmente en sistemas de defensa antiaérea que permitan contener los misiles balísticos rusos. Estos proyectiles se aprovechan de la falta de interceptores Patriot de origen estadounidense en Ucrania y castigan zonas civiles.

En una alocución del jueves, Zelensky anunció que está en ejecución un programa europeo colaborativo para el desarrollo de un sistema antibalístico, con la participación de 10 países que trabajan en un escudo defensivo. Europa observa con preocupación las aspiraciones de Moscú más allá de Ucrania.
“Ucrania es capaz de producir su propio misil (antibalístico) y su lanzador, mientras que nuestros socios aportarán los componentes necesarios y los elementos críticos —radares, sensores y todo lo demás que se necesita”, expresó el presidente en sus redes sociales. “Un programa antibalístico propio —uno que sea verdaderamente a gran escala— beneficiará enormemente a todos en Europa”.
Paralelamente, Ucrania desarrolla sus propios misiles balísticos para emplearlos contra Rusia. “Las pruebas han mostrado un gran potencial. Tenemos que convertir esto en un arma real”, complementó Zelensky.
Presión constante sobre los defensores en el este de Ucrania

En las regiones orientales, las fuerzas ucranianas en la línea de frente siguen soportando una intensa presión, mientras que el ejército ruso —con mayor número de efectivos— intenta abrir una brecha tras meses de avances limitados. De acuerdo con analistas occidentales y funcionarios, estos progresos han significado un elevado costo en bajas para Moscú.
Las autoridades ucranianas han evacuado a los menores de Kramatorsk, una de las cuatro urbes de la provincia de Donetsk que integran el denominado Cinturón Fortaleza de Ucrania. Esta línea defensiva, conformada por cuatro grandes ciudades fuertemente protegidas y que se extiende por unos 50 kilómetros (30 millas), ha sido esencial para evitar que el Kremlin complete su objetivo de apoderarse del corazón industrial del país.

Vadym Filashkin, jefe de la administración militar en Donetsk, indicó el viernes que más de 800 personas, entre ellas 91 menores, fueron evacuadas en las últimas 24 horas.
Ucrania ha estado utilizando drones de ataque de alcance intermedio para perturbar las rutas de abastecimiento rusas y ralentizar su progreso.
Zelensky afirmó que el recién designado comandante en jefe de las Fuerzas Armadas ucranianas, el mayor general Mykhailo Drapatyi, le reportó el viernes acerca de la situación bélica en Donetsk.
En una entrada en redes sociales, señaló que alcanzaron “un entendimiento sobre cómo fortalecer” las defensas ucranianas en esa zona, aunque no proporcionó pormenores.
Intercambio nocturno de ataques con drones entre Rusia y Ucrania
El Ministerio de Defensa ruso reportó que sus sistemas antiaéreos derribaron 203 drones ucranianos entre la noche del jueves y la madrugada del viernes.
Por su parte, Rusia lanzó contra Ucrania 147 aeronaves no tripuladas de largo alcance, de acuerdo con la fuerza aérea ucraniana.
En la región de Sumy, al norte de Ucrania, las autoridades informaron que un dron ruso golpeó el viernes por la mañana un mercado muy concurrido, dejando 10 heridos.
Según el titular de la administración regional, Oleh Hryhorov, Rusia también empleó bombas planeadoras y drones de diversas clases contra la capital de la región.
El ataque apuntó contra viviendas, sistemas de transporte e infraestructura, y dejó a dos personas heridas, añadió.
Fuente: Infobae