Ucrania ejecutó el ataque con drones más grande contra territorio ruso desde que comenzó el conflicto, provocando un incendio en una refinería ubicada en Yaroslavl y causando estragos en infraestructuras estratégicas, según reportaron tanto autoridades oficiales como medios rusos independientes.
El gobernador regional, Mijaíl Yevráev, señaló que las defensas locales lograron neutralizar 88 drones durante la ofensiva. Por su parte, el Ministerio de Defensa de Rusia elevó la cifra a 605 drones ucranianos derribados en 18 regiones del país, además de la península de Crimea y áreas en los mares Negro y Azov.
Este ataque superó todos los récords anteriores, como los 556 drones derribados el 17 de mayo y los 555 del 18 de junio. Yevráev aclaró que en Yaroslavl no se reportaron víctimas mortales ni heridos, aunque sí se vieron afectados varios edificios, una vivienda y vehículos, y aseguró que los damnificados recibirán compensaciones por los daños. Como consecuencia del ataque, el tránsito por la autopista hacia Moscú fue suspendido y se recomendó a la población evitar la zona o utilizar rutas alternativas.
A pesar de la magnitud del ataque, el gobernador indicó que no se confirmó de manera oficial el impacto de drones en infraestructuras críticas. Sin embargo, el canal independiente ruso Astra difundió imágenes que mostraban densas columnas de humo provenientes de la refinería Slavneft-YANOS, una de las cinco más grandes del país, con una capacidad de procesamiento de 15 millones de toneladas de crudo al año. Asimismo, el canal ucraniano Exilenova+ corroboró el incendio y publicó material visual de la zona afectada.
Según los registros, la refinería Slavneft-YANOS ha sufrido al menos seis ataques desde el 28 de marzo. Las autoridades locales advirtieron que podrían encontrarse restos de drones en los alrededores y pidieron a la población no acercarse a ellos.

Paralelamente al ataque en Yaroslavl, Ucrania intentó por segunda ocasión en tres días atacar el centro logístico de Wildberries, conocido como el “Amazon ruso”, situado en la región de Tver, a menos de 200 kilómetros al noroeste de Moscú. El gobernador Vitali Koroliov informó que la defensa antiaérea derribó el dron antes de que alcanzara su objetivo, aunque los restos ocasionaron daños menores en la fachada del edificio, sin que se registraran víctimas.
En las últimas semanas, Ucrania ha incrementado sus operaciones contra la red logística de Wildberries, logrando la destrucción de más de 20 centros, lo que equivale a cerca del 20 % de la capacidad operativa de la empresa.
El ataque de hoy representa la mayor ofensiva con drones lanzada por Ucrania contra Rusia desde el inicio del conflicto, impactando tanto infraestructuras industriales como logísticas y aumentando la presión sobre las defensas aéreas rusas, según coincidieron autoridades y medios independientes rusos.
Fuente: Infobae