El presidente Daniel Noboa encabezó la ceremonia de entrega en el Palacio de Carondelet, sede del Ejecutivo en Quito, junto con la ministra de Educación, Deporte y Cultura, Gilda Alcívar García.
Carrión fue reconocido en la categoría de creaciones literarias, Palacio en cultura y arte, y Estupiñán en creaciones científicas, de acuerdo con el Decreto Ejecutivo 464, emitido este martes.
Durante el acto, Noboa afirmó que los tres galardonados representan el talento y la dedicación de Ecuador, y sostuvo que sus trayectorias han contribuido a un país que «crea, investiga y transforma su realidad».
El Premio Nacional Eugenio Espejo fue instituido en 1975 y constituye el más importante reconocimiento que otorga el Estado ecuatoriano a personas con aportes relevantes al desarrollo de la cultura, las artes, la literatura y la ciencia.
La distinción se concede anualmente en el contexto del Día Nacional de la Cultura, que se conmemora el 9 de agosto, tras un proceso de convocatoria, evaluación de postulaciones y selección de candidatos.
Los premiados recibieron una medalla con la imagen del prócer e intelectual Eugenio Espejo, un diploma, un incentivo económico de 10 mil dólares y una pensión vitalicia equivalente a cinco salarios básicos unificados.
Carlos Carrión, oriundo de la provincia de Loja, acumula más de 50 años de trayectoria como escritor, narrador, ensayista y profesor universitario, con una obra integrada por más de 30 publicaciones.
Mientras, Paúl Palacio, artista de la plástica, escultor y muralista de 84 años, fue distinguido por una carrera de 65 años y por su contribución a la preservación del patrimonio artístico ecuatoriano.
En tanto, Carla Estupiñán recibió el reconocimiento por sus 47 años de labor en la investigación histórica y científica, especialmente en áreas como la etnohistoria, la historia económica y el patrimonio lingüístico del país.
Al intervenir en nombre de los galardonados, Estupiñán destacó el papel de la cultura como uno de los pilares de la identidad nacional y afirmó que una sociedad no puede sostener su desarrollo sin ese componente esencial.
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