Japón y Estados Unidos llevaron a cabo una intervención conjunta en el mercado cambiario con el objetivo de detener el desplome del yen, que había tocado mínimos de casi cuatro décadas frente al dólar. Ambas naciones advirtieron que no descartan nuevas medidas coordinadas si la volatilidad y los movimientos desordenados de la moneda nipona persisten.
La ministra de Finanzas de Japón, Satsuki Katayama, informó este lunes que el Ministerio de Finanzas japonés y el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ejecutaron de manera coordinada la compra de yenes el viernes 31 de julio.
“El viernes 31 de julio (…) el Ministerio de Finanzas de Japón, en coordinación con el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, intervino en el mercado chino para comprar yenes”, afirmó Katayama en un comunicado.
La funcionaria explicó que la decisión se tomó ante la fuerte depreciación de la moneda japonesa y sostuvo que la operación buscó frenar la volatilidad del mercado cambiario. “La medida se adoptó en respuesta a la reciente volatilidad excesiva y los movimientos desordenados del yen”, expresó.
Katayama también dejó abierta la posibilidad de futuras acciones.
“No dudaremos en realizar nuevas intervenciones coordinadas en el futuro”, afirmó, y destacó la “comunicación fluida” entre Tokio y Washington.
En una conferencia de prensa posterior, precisó que se trató de la primera intervención monetaria conjunta entre ambos países desde 1998.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, respaldó públicamente la decisión japonesa. En un mensaje publicado en la red social X aseguró:
“Apoyamos firmemente las decisivas medidas monetarias y de mercado adoptadas por Japón para corregir la considerable infravaloración del yen”.
El funcionario estadounidense además ratificó la disposición de Washington a participar en nuevas operaciones coordinadas si las condiciones del mercado lo requieren.

Bessent también expresó su apoyo a la estrategia económica del Gobierno de la primera ministra Sanae Takaichi y afirmó que el país “está entrando en una nueva e ilusionante fase de la Abenomics”, en referencia al conjunto de políticas económicas impulsadas desde 2013 por el ex primer ministro Shinzo Abe para combatir la deflación y el prolongado estancamiento de la economía japonesa.
El anuncio confirmó las especulaciones surgidas tras la fuerte recuperación del yen entre el viernes y el sábado. La moneda japonesa pasó desde niveles superiores a las 163 unidades por dólar hasta ubicarse en torno a las 157, mientras que después del comunicado oficial avanzó más de un 1% y llegó a cotizar cerca de las 155,20 unidades por dólar, su nivel más alto desde principios de mayo.
El Ministerio de Finanzas no informó el monto de la intervención. Sin embargo, analistas estimaron que la operación pudo alcanzar unos 53.000 millones de dólares, aunque ninguna de las autoridades confirmó esa cifra.
El principal responsable japonés de la política cambiaria, Atsushi Mimura, destacó el carácter estratégico de la medida conjunta.
“La intervención conjunta es la culminación de la alianza entre Japón y Estados Unidos”, declaró a la prensa.
Mimura además aseguró que el Gobierno mantendrá la coordinación con el Banco de Japón (BoJ) en materia de política monetaria. “Seguiremos alineando la política cambiaria con la política monetaria del Banco de Japón”, señaló.

Las declaraciones reforzaron las expectativas del mercado sobre un eventual aumento de las tasas de interés por parte del banco central japonés en su próxima reunión de septiembre. La semana pasada, el BoJ mantuvo sin cambios su tasa de referencia, aunque dejó abierta la posibilidad de un ajuste en el corto plazo.
La expectativa de un endurecimiento de la política monetaria impulsó el rendimiento de los bonos japoneses a dos años, que alcanzó brevemente el 1,545%, el nivel más alto desde 1995.
Japón busca contener desde hace meses la depreciación del yen, que elevó el costo de las importaciones y alimentó las presiones inflacionarias sobre los hogares. Entre finales de abril y comienzos de mayo, el Gobierno y el Banco de Japón realizaron intervenciones cambiarias que permitieron una recuperación temporal de la moneda desde las 160 hasta las 155 unidades por dólar.
Según datos oficiales, aquellas operaciones totalizaron 11,73 billones de yenes, equivalentes a unos 74.900 millones de dólares. No obstante, el efecto resultó limitado incluso después de que el Banco de Japón elevara en junio la tasa de interés de referencia a corto plazo hasta el 1%, el nivel más alto en más de tres décadas.
Como parte de la coordinación bilateral, Bessent también indicó que Estados Unidos evaluará ampliar en los próximos meses la capacidad de la facilidad de recompra de la Reserva Federal, un mecanismo que proporciona liquidez temporal en dólares y que Japón puede utilizar sin necesidad de vender bonos del Tesoro estadounidense.
(Con información de EFE y REUTERS)
Fuente: Infobae