El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, confirmó este sábado que ha dejado en suspenso un ataque inminente contra Irán. Según el mandatario, la decisión se tomó luego de que Teherán y otras naciones de Oriente Próximo solicitaran el fin de cualquier acción armada, tras alcanzarse un entendimiento preliminar para un acuerdo. No obstante, Trump exigió a la parte iraní acelerar la firma del pacto y lanzó una severa advertencia, asegurando que Estados Unidos posee una capacidad de respuesta militar «nunca vista» desde 1945.
En una publicación en sus redes sociales, el líder de la Casa Blanca declaró textualmente:
«Estados Unidos está preparado para atacar a la República Islámica de Irán con un nivel de terror militar, fuerza y poderío no visto desde la Segunda Guerra Mundial».
Sin embargo, Trump matizó sus declaraciones al señalar que ha optado por
«cancelar el ataque por el bien del mundo y, asimismo, por la supervivencia de un Irán próspero».
En el mismo mensaje, el presidente estadounidense explicó que su decisión de no ejecutar una nueva ofensiva de gran envergadura contra Irán está necesariamente condicionada a la rúbrica de un convenio. Según detalló, el acuerdo debe contemplar
«la apertura inmediata, completa y total del estrecho de Ormuz y el fin de la amenaza nuclear iraní».
Trump también afirmó que Israel respalda esta postura y concluyó su mensaje con un enfático llamado a finalizar las negociaciones:
«Israel se une a este compromiso. ¡Manos a la obra! ¡Gracias por su atención!».
Este nuevo pronunciamiento se produce tras un intenso cruce de declaraciones y amenazas entre los representantes de los gobiernos de Washington y Teherán, en medio de una escalada de tensión en la región que no cesa en las últimas horas.
En este contexto, las autoridades iraníes han advertido que podrían ampliar las restricciones a otras vías marítimas estratégicas si Estados Unidos mantiene el bloqueo naval contra el país. Asimismo, han defendido la imperiosa necesidad de fortalecer sus capacidades militares.
La crisis se agravó tras el anuncio, el pasado viernes, de ataques contra dos petroleros que intentaban cruzar el estrecho de Ormuz. Estas naves contaban con la asistencia de la denominada «escolta aérea» de Estados Unidos, lo que ha incrementado la fricción y el riesgo de una confrontación directa.
Fuente: Infobae