El régimen de Irán ha responsabilizado a Estados Unidos de intensificar el conflicto en Medio Oriente y ha lanzado una alerta directa hacia los países de la región que mantengan colaboración militar con Washington. El comandante del Cuartel General Central Jatam al Anbiya, Alí Abdolahí, declaró a través de un comunicado difundido por la agencia Tasnim que “los países musulmanes deben reconsiderar su cooperación y colaboración con Estados Unidos. De lo contrario, cualquier país que se convierta en el escudo defensivo de la criminal y agresora Estados Unidos arderá en el fuego de la guerra”.
Abdolahí sostuvo que Washington “sigue, con una aceleración creciente, el camino de una escalada generalizada de la guerra regional”, con el propósito de “expandir y consolidar un dominio ilegítimo sobre toda la región”. Asimismo, afirmó que Estados Unidos emplea “el capital, la riqueza, las infraestructuras vitales y los recursos estratégicos” de los países vecinos como “escudo defensivo para su desgastado ejército” y, al mismo tiempo, para fortalecer “la maquinaria de guerra y seguridad” de Israel.
El comandante también destacó que la República Islámica y el Eje de la Resistencia modificaron el equilibrio de poder en la zona, lo que habría obligado a Estados Unidos e Israel a pelear “desde detrás de las trincheras de los países musulmanes”, trasladando el costo del conflicto a las naciones vecinas.
Estas declaraciones surgen en medio de una creciente tensión entre Teherán y Washington, caracterizada por ataques mutuos, el bloqueo naval estadounidense contra puertos y buques iraníes, y el cierre del estrecho de Ormuz por parte de Irán.

En las últimas semanas, Irán ha atacado bases y blancos de EE.UU. en países como Kuwait, Baréin y Jordania como respuesta a ofensivas estadounidenses. Este viernes, el Ejército de Kuwait informó que interceptó drones iraníes, aunque Teherán no confirmó ninguna acción ofensiva.
Además, Irán advirtió que podría endurecer el cierre del estrecho de Ormuz y bloquear otras rutas marítimas si Estados Unidos mantiene el cerco naval. “El bloqueo naval y la escalada bélica del régimen estadounidense reforzará el cierre del estrecho de Ormuz y también provocará el cierre de otros estrechos y puntos de estrangulamiento”, advirtió el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohamad Bagher Zolgadr, según Tasnim.
Zolgadr señaló que “el precio de ello lo pagarán la economía mundial y el mercado energético”, refiriéndose al impacto en el precio del crudo, ya que por el estrecho de Ormuz transitaba una quinta parte del petróleo global antes del conflicto.
Un alto funcionario de seguridad iraní, citado por la agencia, calificó de “locura” las versiones sobre posibles ataques de Estados Unidos e Israel contra infraestructuras iraníes. “Hemos preparado un amplio plan de respuesta que incluye infraestructuras vitales del régimen sionista (Israel) y las infraestructuras energéticas de Estados Unidos en la región, y estamos preparados para ejecutarlo”, afirmó.

El funcionario añadió que las Fuerzas Armadas iraníes “han demostrado, tanto durante la guerra de 40 días como en su continuación durante las últimas semanas, que tienen tanto la capacidad como la voluntad” de ejecutar dichas operaciones.
El repunte de la tensión coincide con la ruptura del memorando de entendimiento firmado entre ambas partes en junio. El 12 de julio, Irán anunció un nuevo cierre del estrecho de Ormuz en respuesta a la apertura de una ruta alternativa por parte de Omán, lo que llevó a Estados Unidos a restablecer el cerco naval y a un aumento de los ataques cruzados.
El presidente estadounidense, Donald Trump, que suspendió temporalmente los ataques contra Irán para dar margen a las negociaciones, declaró el viernes que está perdiendo la “fe” en los negociadores iraníes porque “mienten”.
Fuente: Infobae