Al menos diez palestinos resultaron heridos, entre ellos cuatro niños, y otros siete fueron detenidos durante las últimas operaciones militares israelíes en la gobernación cisjordana de Nablús. Las acciones también incluyeron ataques de colonos en la zona, según reportes de la agencia palestina WAFA.
Las redadas, ejecutadas por el Ejército de Israel durante la noche del jueves, se concentraron en la ciudad de Nablús, así como en las localidades de Salem y Tal. En esta última localidad, hace dos semanas se registraron enfrentamientos que dejaron un saldo de cuatro palestinos y dos israelíes fallecidos, lo que motivó un refuerzo del despliegue militar israelí en la región.
En la madrugada, tres de los detenidos fueron arrestados precisamente en Tal, donde un grupo de colonos atacó nuevamente a residentes locales. El incidente provocó la intervención de los militares israelíes, quienes ya se encontraban en la zona.
La situación en Cisjordania ha empeorado significativamente durante la última semana. El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha prometido el establecimiento de nuevos “puestos de avanzada”, asentamientos construidos sin la autorización previa de las autoridades israelíes.
Además, las autoridades israelíes han señalado su intención de legalizar los puestos ya existentes, a pesar de que el Derecho Internacional no reconoce ninguno de ellos. La distinción entre asentamientos legales e ilegales solo existe en la legislación israelí, que regula la planificación de estos asentamientos.
Organizaciones de derechos humanos han condenado reiteradamente estas acciones, considerándolas una violación del derecho internacional y un obstáculo para la paz en la región. Mientras tanto, la comunidad internacional sigue observando con preocupación el recrudecimiento de la violencia en Cisjordania.
Fuente: Infobae