En una operación desarrollada en el Aeropuerto Internacional de Tocumen, la Policía Nacional de Panamá detuvo a un ciudadano panameño señalado de pertenecer a una presunta red delictiva que se dedicaba a captar personas con engaños laborales para enviarlas a combatir en el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. Las autoridades investigan el caso como un posible delito de lesa humanidad en la modalidad de trata de personas.
Durante la aprehensión, los agentes lograron el rescate de dos víctimas que estaban a punto de salir del país tras aceptar el falso ofrecimiento de empleo.
De acuerdo con la Dirección de Investigación Judicial (DIJ), la captura fue resultado de un trabajo conjunto con la Fiscalía Segunda contra la Delincuencia Organizada. El sospechoso presuntamente reclutaba a panameños mediante promesas de puestos de trabajo y luego los trasladaba y vinculaba con fines militares en el escenario de guerra.
En poder del detenido, los investigadores encontraron los pasaportes de las dos personas rescatadas, quienes quedaron bajo protección oficial mientras avanzan las indagaciones.

Gobierno panameño actualiza cifra de ciudadanos en el conflicto
La detención ocurre solo horas después de que el Gobierno de Panamá elevara a 24 el número de panameños identificados en la guerra. Según el viceministro de Asuntos Multilaterales y Cooperación, Carlos Guevara Mann, de ese total 19 están vinculados a las Fuerzas Armadas de Rusia y cinco a las de Ucrania. Además, confirmó que uno de los panameños que combatía del lado ruso falleció y varios más se encuentran desaparecidos.
El funcionario explicó que el aumento de 15 a 24 casos se debe a que más familiares se acercaron a la Cancillería para reportar personas que viajaron al exterior y luego perdieron contacto. Esos reportes permitieron elaborar un registro más completo de ciudadanos incorporados a ambos bandos y fortalecer las gestiones diplomáticas para conocer su paradero.
Guevara Mann reiteró que hay indicios de que varios ciudadanos fueron captados mediante ofertas labores que ofrecían trabajos civiles con salarios elevados, pero que terminaron convirtiéndose en integración a estructuras militares.

Incluso señaló que algunos de ellos pernanecen en una situación de la que es muy difíl salir, ya que una vez ingrasan a una organización mlitar, las posibilidades de acción del Estado panameño se reducen considrablemente.
En paraleo, el Ministerio Público mantiene abiertas cuatro investigaciones para determinar si detrás de estos casos operan redes de reclutamiento, engaños labores, trata de persnas u otros delitos. Dos de los expedientes surgieron por denuncias de famliares y los otros se iniciaron con base en informes de la Dirección de Investigación Judicial, que viene siguiendo la pista de personas que facilitaban esos vijes desde Panamá.
Embajada rusa responde a publicaciones periodísticas
En medio del avance de las investigacones, la Embajada de Rusia en Panamá difundió una extensa carta en respuesta a reportajes sobre el tema. El documento, firmado por el embajador Konstantin Gavrilov, rechaza las versiones que vinculan al Gobierno ruso con un sistema de reclutamiento fraudulento de panameños y sostiene que la información divulgada contiene “matices selectivos y medias verdades” que, a su juicio, distorsionan el panorama.

La representación diplomática afirma que no existe ninguna prohibición legal para que un extranjero, por decisión propia, firme un contrato de servicio militar con las Fuerzas Armadas de Rusia. Según la embajada, quienes suscriben esos contratos reciben los mismos derechos, obligaciones, salarios, atención médica y cobertura social que cualquier militar ruso, por lo que considera que no pueden ser calificados como mercenarios conforme a las normas internacionales.
La carta también rechaza que Rusia promueva métodos engañosos de reclutamiento y sostiene que la embajada no gestiona ofertas para incorporarse al Ejército ruso. Incluso asegura que cuando recibe consultas de ciudadanos interesados en participar en el conflicto, responde desaconsejando esa decisión debido a los riesgos inherentes a una guerra de alta intensidad.
Asimismo, respalda las investigaciones abiertas por el Ministerio Público panameño y manifiesta su disposición de continuar cooperando con las autoridades mediante los canales diplomáticos.
No obstante, la posición del Gobierno panameño sigue siendo de advertencia. La Cancillería insiste en que el país no participa en ningún conflicto bélico y recomienda desconfiar de ofertas laborales que prometan salarios extraordinarios en países involucrados en guerras.
Mientras tanto, la captura realizada en Tocumen representa el primer caso en el que las autoridades anuncian la aprehensión de un presunto reclutador vinculado a estas investigaciones. Este paso podría aportar nuevos elementos para esclarecer si detrás de los viajes de ciudadanos panameños existe una estructura organizada dedicada a captar personas mediante engaños para enviarlas a una de las guerras más devastadoras de la actualidad.
Fuente: Infobae