El Supremo Tribunal Federal de Brasil ha dado luz verde a una investigación contra Fábio Luís Lula da Silva, conocido como Lulinha e hijo del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, por un presunto delito de tráfico de influencias. El caso gira en torno a gestiones para obtener una autorización para la comercialización de cannabis medicinal en programas vinculados al Ministerio de Sanidad.
El magistrado André Mendonça fue quien autorizó la apertura del procedimiento, atendiendo una solicitud previa de la Policía Federal, según informó el diario Folha.
Las autoridades investigan la posible intermediación del hijo del mandatario en favor del lobista Antônio Carlos Camilo Antunes y de una empresaria durante negociaciones con la administración brasileña.
Las sospechas sobre Lulinha comenzaron a circular el año pasado. En ese entonces, el propio Lula declaró que, si su hijo estuviera implicado, debía ser investigado.
“Nadie se librará. Si mi hijo está metido en eso, será investigado”, afirmó el jefe del Planalto, según recordó el diario citado.
Tras conocerse la decisión del magistrado, el presidente brasileño se pronunció nuevamente para garantizar que su cargo no será usado para “proteger” a su hijo.
“Tendrá que demostrar que es inocente como yo lo demostré (…) Y si es culpable, tendrá que pagar lo que todo el mundo paga cuando se equivoca”, señaló en una entrevista en el pódcast Inteligencia Ltda.
Lula insistió en que su hijo “no tendrá privilegios” y recalcó que “jamás” le pediría a un policía o juez “que no haga lo correcto”. Además, indicó que Lulinha “sabe que no tiene derecho a equivocarse” porque conoce lo que su padre ha “pasado”.
“Él vivió en mi casa lo que yo pasé (…) Sabe que mi mujer –Marisa Letícia– murió a causa de la desgracia de la Operación Lava Jato. Lo sabe, por eso no tiene derecho a equivocarse”, sostuvo el líder latinoamericano.
Fuente: Infobae