El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Turk, ha solicitado este viernes la evacuación urgente de aproximadamente 6.000 marineros que permanecen atrapados en el estrecho de Ormuz, mientras se intensifica la ofensiva militar contra Irán y el bloqueo naval impide que las embarcaciones zarpen de manera segura del golfo Pérsico.
La portavoz de Turk, Shabia Mantoo, declaró en una rueda de prensa celebrada en Ginebra, Suiza, lo siguiente:
“Pido a todos los Estados y los actores pertinentes garantizar urgentemente la protección de los marinos varados, lo que incluye asegurar el acceso efectivo a la asistencia consular, los suministros y servicios esenciales, así como facilitar las evacuaciones y repatriaciones”.
Mantoo añadió que la cifra real de afectados podría ser mayor, ya que muchos otros trabajadores del mar se encuentran desaparecidos. “Se cree que están atrapados en el golfo Pérsico en diversos buques de menor tamaño o que no han sido localizados de momento”, indicó la portavoz, según un comunicado oficial.

Abandono y desamparo en alta mar
La representante de la ONU denunció que algunos de estos marinos han sido “abandonados” en alta mar, sin apoyo, sin posibilidad de repatriación e incluso sin el pago de sus salarios. “Tenemos conocimiento de al menos nueve buques, con 93 tripulantes a bordo, abandonados en la zona desde el inicio de la guerra”, precisó.
Mantoo describió la crítica situación que enfrentan estos trabajadores:
“Los marinos han sido dejados a bordo de sus buques a su suerte, sin alimentos, agua, combustible, atención médica, electricidad ni medios para comunicarse con sus familias. Se enfrentan a un aislamiento y confinamiento prolongados en una zona de conflicto, con incertidumbre sobre su seguridad y desembarque, lo que pone en grave riesgo su bienestar físico y mental”.
La portavoz subrayó que “estos trabajadores siguen expuestos a las hostilidades, ya que continúan los ataques mortales en el Estrecho, enfrentándose a riesgos inminentes de morir o sufrir heridas”. Según sus datos, ya son 17 los tripulantes fallecidos desde que estalló el conflicto.
Llamado al cese de ataques contra buques civiles
Mantoo recalcó que “los ataques contra buques civiles son inaceptables y deben cesar”. Añadió que estas embarcaciones “están protegidos por el Derecho Internacional”. La ONU expresó su preocupación no solo por la situación en el estrecho de Ormuz, sino también por lo que ocurre en el mar de Azov y en el mar Negro.
Finalmente, la portavoz puntualizó: “Los marinos tienen derecho a elegir o aceptar libremente un trabajo, lo que incluye la decisión de navegar o continuar navegando en zonas de alto riesgo”.
Fuente: Infobae