Las cotizaciones internacionales del petróleo se dispararon este jueves hasta alcanzar su punto más alto en más de un mes y medio luego de que se intensificaran las hostilidades militares en Medio Oriente. La nueva ola de violencia incluye operaciones estadounidenses contra Irán, una ofensiva de los hutíes contra embarcaciones en el Mar Rojo y advertencias sobre dos de los pasajes marítimos más importantes para el comercio global de crudo.

En las primeras operaciones en Asia, los futuros del Brent se elevaron 2,2 dólares (un 2,3%), para ubicarse en 96,27 dólares por barril cerca de las 03:27 GMT. Esta cotización no se veía desde el 8 de junio. La jornada previa, el contrato ya había cerrado con un avance de más de 3 dólares, en 94,07 dólares.
Por su parte, el West Texas Intermediate (WTI) de Estados Unidos sumó 1,65 dólares, equivalente a un 1,9%, hasta los 88,48 dólares por barril, después del incremento del 3% anotado en la sesión anterior.
El alza responde al creciente temor sobre el suministro mundial de crudo, debido a la conjunción de peligros que afectan al estrecho de Ormuz y al estrecho de Bab el-Mandeb, dos puntos neurálgicos para el transporte energético internacional.
La Guardia Revolucionaria de Irán comunicó que un petrolero estalló en llamas tras una explosión mientras intentaba cruzar una ruta que calificó como minada, al sur del estrecho de Ormuz. De acuerdo con la misma fuente, otras dos naves optaron por dar media vuelta para evadir la zona.
En un comunicado oficial, la Guardia Revolucionaria afirmó que el estrecho permanece bajo su dominio y “completamente cerrado”. Asimismo, advirtió que “no se permitirá la entrada ni la salida de ningún petrolero sin la coordinación con Irán”, mientras se mantengan las operaciones militares de Estados Unidos en la región.
En paralelo, los hutíes de Yemen, respaldados por Teherán, redoblaron la presión sobre las vías marítimas al declarar un bloqueo naval contra Arabia Saudita y amenazar con atacar los barcos que transporten crudo saudí a través del estrecho de Bab el-Mandeb.
El grupo insurgente aseguró que realizó una acción militar contra dos petroleros saudíes. Reportes de seguridad marítima señalaron que una de las naves señaladas por los hutíes, el barco Encelia, de bandera saudí, sufrió un impacto en el Mar Rojo.
Además, los hutíes manifestaron que forzaron a alrededor de diez embarcaciones a desviarse de su ruta y retornar, luego de advertirles que no navegaran hacia puertos saudíes. Reuters indicó que no pudo verificar esa información de forma independiente.
La tensión se incrementó también después de que el portavoz de la Guardia Revolucionaria iraní publicara en la red social X un mensaje donde prevenía a las compañías navieras que la ruta sur del estrecho de Ormuz se encuentra minada.
Al mismo tiempo, el Ejército de Estados Unidos notificó que completó su duodécima noche consecutiva de ataques contra Irán, en el marco de la campaña militar iniciada por Washington.
Esta nueva ofensiva se produjo pocas horas después de que el presidente Donald Trump prometiera destruir infraestructura estratégica iraní en respuesta a cualquier ataque contra embarcaciones que transiten por el estrecho de Ormuz.
Según esa advertencia, Estados Unidos destruirá “un puente o una central eléctrica iraní cada vez que Irán dispare contra un barco en el estrecho de Ormuz”, una declaración que aumentó aún más la tensión entre ambas naciones y agravó la preocupación de los mercados sobre posibles interrupciones en el suministro global de petróleo.
(Con información de REUTERS)
Fuente: Infobae