Los insurgentes hutíes de Yemen, respaldados por Irán, comunicaron el lunes el establecimiento de un bloqueo naval contra Arabia Saudita. Esta acción representa una nueva arista en el enfrentamiento con Estados Unidos y extiende la amenaza al suministro global de energía más allá de la región del Golfo. Según reportes, Teherán había instado a los hutíes a cerrar el estratégico paso de Bab el-Mandeb, entrada al mar Rojo, en caso de que Washington continuara atacando las instalaciones energéticas iraníes.
Mediante un comunicado, las fuerzas armadas hutíes declararon “un embargo marítimo contra el enemigo criminal saudita, en base a la ecuación de ‘ojo por ojo’”, como represalia por lo que consideran un “cerco injusto” de Riad contra Yemen. Hasta el momento, Arabia Saudita no ha emitido una respuesta oficial.
Un portavoz de la ONU advirtió que esta medida incrementa el riesgo de un conflicto regional “aún más amplio”.
El cierre total del estrecho de Bab el-Mandeb podría reducir el suministro mundial de petróleo en un 7%, al impedir que la mayoría de las exportaciones sauditas salgan de la zona. Este impacto se sumaría al recorte del 10% ya ocasionado por las hostilidades en el Golfo. El precio del crudo experimentó un alza momentánea después del anuncio hutí, aunque luego retrocedió parcialmente ante las expectativas de los operadores sobre una posible solución diplomática.
Ataques contra infraestructura civil en el Golfo

El bloqueo coincide con una escalada de ataques contra instalaciones civiles en la región. Kuwait denunció que una planta desalinizadora fue atacada el domingo por segundo día consecutivo, lo que provocó un incendio. Las autoridades calificaron la acción como un ataque directo a infraestructura vital, ya que estas plantas abastecen la mayor parte del agua potable en varios países del Golfo, una de las zonas más áridas del mundo. Irán, que el sábado acusó a Estados Unidos de atacar una de sus propias plantas desalinizadoras, había anticipado que apuntaría contra instalaciones similares en los países vecinos como represalia. Washington no ha confirmado haber atacado una planta iraní.
En el estrecho de Ormuz, los Guardianes de la Revolución (IRGC) afirmaron que dos petroleros explotaron tras intentar navegar por una ruta que calificaron de “insegura”, un día después de reportar un “accidente” con dos buques en la misma zona, sin que se aclarara si se trata del mismo incidente. De manera separada, un barco fue alcanzado por un proyectil no identificado frente a la costa de Omán, cerca del estrecho, según la agencia marítima británica UKMTO, que indicó que la nave quedó a la deriva pero su tripulación se encuentra a salvo.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) confirmó su novena noche consecutiva de ataques contra Irán, con el objetivo de “degradar” la capacidad iraní de atacar buques comerciales en el estrecho. En Irán se reportaron explosiones en Tabriz, Chabahar, Konarak, Bandar Mahshahr y Bandar Imam Jomeini; al menos una persona falleció y varias resultaron heridas al sudoeste de Tabriz, según la agencia estatal IRNA. Los Guardianes de la Revolución indicaron que atacaron con misiles balísticos aviones estadounidenses en el aeropuerto jordano de Áqaba, además de activos militares en las bases kuwaitíes de Al Adiri y Ali Al Salem, y posiciones en Siria. En Baréin sonaron sirenas durante toda la jornada del lunes, mientras el ejército de Kuwait informó haber interceptado nuevamente drones iraníes.
Diplomacia abierta pese a la escalada
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, advirtió que su país continuará atacando a Irán mientras este persista en atacar el transporte marítimo internacional.
“Mientras Irán insista en controlar una vía navegable internacional, vamos a tener que responder a eso. Estados Unidos siempre permanece abierto a una solución diplomática”, declaró.
Por su parte, la cancillería iraní señaló que Teherán tampoco descarta un regreso a la diplomacia: su vocero, Esmaeil Baghaei, confirmó que el país recibió “propuestas” de mediadores, entre ellas una que contempla un alto el fuego de 10 días para intentar reflotar el acuerdo interino alcanzado el mes pasado. El conflicto, que comenzó el 28 de febrero con ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, ya ha dejado miles de muertos, la mayoría en Irán y en el Líbano.
Fuente: Infobae