Y ocurrió. España desplegó su talento, neutralizó a Argentina y conquistó su segunda Copa del Mundo en 16 años. Hubo que esperar 105 minutos para que Ferran marcara el gol que finalmente otorgó la segunda estrella a La Roja, pero lo cierto es que el tanto del delantero del Fútbol Club Barcelona ha sido un premio más que merecido a un partido perfecto (otro más) de los dirigidos por Luis de la Fuente. Eso sí, con sufrimiento y un par de sustos al final.
España mantuvo el 65% de la posesión en la final del Mundial. Sin embargo, como siempre, la posesión no dice nada por sí sola, y hay que atender a cómo se ha aprovechado ese control de la pelota. En 120 minutos, España disparó 20 veces, una cada seis minutos, de las cuales 12 fueron a portería: un tiro al arco cada 10 minutos que contrastan enormemente con los datos de Argentina, que solo remató dos veces (ya cuando iban por detrás en el marcador) y ninguna de ellas entre los tres palos.
El juego combinativo de España ha sido muy superior, y eso se nota también en el récord absoluto de pases que la selección española ha batido… superando a los campeones de la España de 2010. 762 pases frente a los 747 que se lograron en Sudáfrica, demostrando que pasan los años, pero La Roja sigue siendo sinónimo de unos cuantos jugones. Además, la campeona del mundo también ha sido agresiva en defensa, con 60 balones recuperados (por las 54 de Argentina) y 21 faltas cometidas, solo cuatro menos que la del equipo de Lionel Scaloni. Diferencia máxima en tarjetas, con 4 amarillas y una roja por parte de la subcampeona y ninguna por parte de los vencedores.
Rodri la cara, Messi la cruz
Parte del mérito de España ha sido también el de saber aprovechar su juego en las bandas. El centro de campo cerrado de Argentina ha complicado la combinación por el interior, dificultando conectar con Oyarzábal. Sin embargo, Lamine Yamal y Baena primero, y Nico Williams después, han sido puñales por sus lados, con un 39,1% y un 33,9% de los ataques por cada banda, respectivamente. El gol de Ferran, de hecho, llegó tras un centro lateral rescatado por Nico Williams, que el delantero centro de La Roja supo aprovechar para batir al Dibu Martínez.
En el caso de Argentina, fue el extremo derecho de Messi el que más veces buscaron los jugadores de la albiceleste, con un 38,5% de las ocasiones por esa banda. De poco sirvió, pues el astro argentino apenas pudo, hasta los últimos minutos, inquietar a la selección española. Pero si la estrella albiceleste estuvo por debajo de lo esperado, todo lo contrario ocurrió con Rodri, ganador del Balón de Oro del Mundial tras batir un récord histórico de 650 pases en todo el torneo, con un acierto de casi el 93%. Por él pasó el juego de la selección, convertido en uno de los engranajes principales del buen fútbol de los de Luis de la Fuente.
Fuente: Infobae