¿Cómo no va a estar presente Maradona ante Inglaterra?

El mítico exfutbolista y campeón del mundo, Diego Armando Maradona, sigue siendo una figura omnipresente en el alma del fútbol argentino. Como bien dijo aquella noche Jorge Valdano, ‘sos el ausente más presente de todos’. Su rostro aparece en banderas, en tribunas y en cada rincón de las canchas de Estados Unidos, ya sea en Kansas, Dallas, Miami o Atlanta. Es un fenómeno moderno: una misa futbolera previa a los partidos que transmite con orgullo la argentinidad. Las nuevas generaciones, los pibes, no lo olvidan. El legado se mantiene intacto.

Así se lo ve a Oscar ‘Gringo’ Giusti, con su pelo blanco, contando en cada entrevista cuánto extraña a su amigo. Oscar ‘Cabezón’ Ruggeri repite que no puede entender que Diego no esté disfrutando de su gloria. Esa sensación de que Maradona no muere es real. ¿Quién si no le explicó a Julián Álvarez cómo soltar el pie para hacer el golazo ante Suiza? Fue esa primera vez en modo ‘Araña’, ese guiño del 10 eterno.

‘¿Cómo no va a estar Maradona? Es una cuestión de honor contarle a Messi cómo se les gana a los ingleses. ¿Cómo te vas a perder este partido a 40 años de convertirte en leyenda?’

La emoción en las tribunas es infinita. Un argentino de Burzaco se abraza con un chinito que lleva la camiseta de Argentina, mientras la gente llora y tarjetea sin pudor. El Mundial es distinto a todo. Por eso, el clásico contra Inglaterra no es un partido más. No es una guerra, como Diego advirtió antes de dejar despatarrado a Peter Shilton en el Azteca, pero los clásicos se ganan. El arquero inglés, aún dolido por La Mano de Dios, participa de una película sobre ese partido. La tensión es alta, pero el orgullo está en juego.

El estilo de juego de la Selección argentina, sin embargo, ha dejado dudas. Aunque el equipo llegó a semis, el funcionamiento no es el mismo de Qatar 2022. Scaloni tuvo que ajustar piezas, y los cortes al estilo NBA que tanto molestaban a Maradona ahora le sirven al técnico para reacomodar al equipo. Lo que sí está claro es el sentido de pertenencia, ese valor que Diego inculcó desde que se pagaba sus propios pasajes para jugar con la celeste y blanca.

El camino de Argentina en este torneo ha sido de contrastes. En la fase de grupos fue avasallante, con actuaciones incluso mejores que en Qatar 2022. Pero en los mata-mata, el equipo sufrió contra Cabo Verde, Egipto y Suiza. Eso recuerda a la épica de Italia 1990, cuando Carlos Bilardo lanzó un grito de guerra: ‘Si se la siguen dando a los de amarillo, vamos a perder’. Ahí apareció la apilada de Maradona con el tobillo hinchado y la definición de Claudio Caniggia.

Ahora, el equipo de Scaloni no logra recuperar el nivel. Rodrigo De Paul y Enzo Fernández no están en su mejor versión. El mediocampo no tiene las flechas del pasado, aunque Leandro Paredes ha mejorado. La sensación es que Lionel Messi extraña a Ángel Di María, ese crack que resolvía partidos cuando el 10 no estaba inspirado.

Es momento de que Maradona le hable al oído a Messi, como cuando era su DT y el único que le decía ‘Lío’. Que le repita que ganarle a Inglaterra es un campeonato, aunque no haya vuelta olímpica. Que le explique cómo convertirse otra vez en ese barrilete cósmico. Scaloni también necesita ayuda. Aunque Diego fue crítico en su momento, si lo viera, lo escucharía y lo abrazaría.

El técnico argentino ha demostrado agallas. Sacar al subcapitán horas antes del debut mundialista fue una decisión fuerte, y Lisandro Martínez está en el podio de los mejores argentinos del torneo. Pero hay temas que podrían mejorar: darle más minutos a Nico Paz, a un Simeone en el carril derecho, o que Thiago Almada sea la versión que ilusionó a River. Para derrotar a Inglaterra, hay que jugar muchísimo mejor. O, como en el 86, que Messi se gambetee a todos.

Pase, Maestro. Lo estamos esperando.

Fuente: Infobae

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