Por primera vez en más de tres décadas, el margen de energía en firme en Colombia ha caído a terreno negativo. Según representantes del sector eléctrico, el país ha perdido el “colchón” de seguridad que lo protegía ante contingencias, y el riesgo de un racionamiento aumenta si las condiciones climáticas empeoran con la llegada del fenómeno de El Niño.
La advertencia se realizó durante una reunión entre empresarios del sector y el vicepresidente electo, José Manuel Restrepo, en un espacio organizado por la Casa Editorial El Tiempo. Allí, los líderes de las principales generadoras expusieron las razones que, a su juicio, han llevado al país a un déficit de energía firme, una situación que se agravó en los últimos años.
De acuerdo con datos del operador del mercado XM, la diferencia entre oferta y demanda de energía firme —la capacidad de generar electricidad de forma continua las 24 horas— se sitúa actualmente en -2,3%. Históricamente ese margen fue positivo, y las proyecciones indican que para 2027 podría llegar a -4,4%.
1. Desaparición del margen de reserva
La principal señal de alarma, según los empresarios, es que el sistema eléctrico colombiano ya no cuenta con la reserva que durante años permitió enfrentar sequías o picos inesperados de consumo. Natalia Gutiérrez, presidenta de Acolgen y del Consejo Gremial Nacional, explicó que tradicionalmente el sistema operaba con un margen de entre 5% y 10% entre oferta y demanda, pero esa diferencia se redujo hasta volverse negativa.
“Hoy no tenemos margen de maniobra, siempre habíamos tenido un colchón entre la oferta y la demanda de energía, del 5 al 10%, pero hoy ese margen es negativo, entonces no puede fallar nada”, aseguró Gutiérrez.
Según la dirigente, cualquier contingencia en el sistema tendría ahora un impacto mucho mayor sobre el suministro.

2. Retraso en nuevos proyectos de generación
Otra causa señalada es el bajo ingreso de nueva capacidad al sistema. El presidente de Isagen, Camilo Marulanda, afirmó que en los últimos cuatro años entró menos del 20% de la energía que estaba proyectada, y en los dos años más recientes el ingreso fue inferior al 5% de lo esperado.
“Creo que la razón esencial por la que tenemos ese riesgo de apagón es que no ha entrado nueva energía”, sostuvo Marulanda.
Para el directivo, la demora en incorporar proyectos redujo la capacidad del sistema para responder al crecimiento de la demanda.
3. Obstáculos regulatorios y de orden público
Los empresarios coincidieron en que los retrasos no tienen una causa única. Carlos Solano, líder comercial y de regulación de Celsia, explicó que el desarrollo de los proyectos se vio afectado por reglas más inflexibles, problemas de orden público, modificaciones regulatorias y una disminución de incentivos para invertir.
“Reglas que se han vuelto muy inflexibles y que han dificultado poder desarrollar los proyectos. También se han presentado problemas de orden público, hay una falta de incentivos a la inversión y se han hecho ajustes de normas que han deteriorado la confianza inversionista”, manifestó Solano.
A juicio del sector, estos factores provocaron que varios proyectos se demoraran más de lo previsto o no se concretaran.

4. Falta de inversión para ampliar el sistema
Las empresas insistieron en que el crecimiento de la demanda requiere inversiones permanentes en infraestructura de generación. Natalia Gutiérrez indicó que, para atender el consumo de los próximos años, el país necesita entre $10 billones y $15 billones anuales. Sin embargo, en los últimos cuatro años las señales hacia el sector desincentivaron esas inversiones, lo que afectó la estabilidad del sistema. Carlos Solano señaló que el sector mantiene el interés de desarrollar nuevas iniciativas para recuperar la capacidad y restablecer el margen de reserva.
5. Demanda crece más rápido que la oferta
Para los generadores, el problema no es solo la falta de nuevos proyectos, sino que el consumo de energía sigue aumentando mientras la capacidad instalada no crece al mismo ritmo. John Alberto Maya, gerente general de EPM, indicó que el país enfrenta un déficit cercano al 2,5% de energía firme y advirtió que esa diferencia podría ampliarse si no ingresan nuevos proyectos. Las empresas han intentado aumentar las reservas de agua en los embalses para enfrentar los meses secos.
El Niño agrava el panorama
El inicio anticipado del fenómeno de El Niño, según el Centro de Predicción del Clima (CPC) de Estados Unidos, comenzó tres meses antes de lo previsto y podría ser uno de los episodios más intensos. Los efectos más fuertes se esperan entre finales de 2026 y principios de 2027. En Colombia, el 65,4% de la energía proviene de hidroeléctricas, por lo que una reducción de lluvias obligaría a preservar los embalses y limitar la generación. El déficit de energía firme hace más difícil responder a una caída en la generación hidroeléctrica.

Seguridad energética, prioridad del nuevo Gobierno
En el encuentro, el vicepresidente electo José Manuel Restrepo aseguró que garantizar la seguridad energética será una prioridad del gobierno de Abelardo de la Espriella.
“Sin seguridad energética no hay país”, afirmó Restrepo.
Señaló que el Ejecutivo buscará trabajar con las empresas para reducir la brecha entre oferta y demanda, generar incentivos a la inversión y adoptar decisiones regulatorias. El futuro vicepresidente reconoció la complejidad del panorama y la necesidad de encontrar soluciones para evitar un racionamiento de energía ante los efectos del fenómeno de El Niño.
Fuente: Infobae