La Mona Jiménez bendice a dos ciclistas cordobeses que pedalearon 7.500 km hasta el Mundial

Dos jóvenes oriundos de Córdoba lograron una hazaña que combina pasión por el fútbol y espíritu aventurero. Leandro Blanco y Lucas Ledezma partieron desde su provincia natal con bicicletas, una carpa, dos pares de medias y la firme determinación de llegar al Mundial 2026. Tras recorrer 7.500 kilómetros a través de diez naciones, enfrentando la Puna a casi 5.000 metros de altitud con temperaturas de hasta -20 °C, cruzando selvas y desiertos, finalmente pisaron suelo estadounidense. A solo dos días del partido de cuartos de final frente a Suiza, “La Mona” Jiménez, el ícono del cuarteto cordobés, los recibió con una bendición que desató risas y emoción por igual.

“Como el Papa”, expresó La Mona cuando le solicitaron que bendijera a los viajeros. Así lo hizo: con las manos extendidas y la solemnidad necesaria para el momento, el cantante vertió agua desde una botella sobre ellos y les deseó que arribaran “donde realmente” querían llegar. “Que Dios los ilumine, muchachos. Lo más lindo es que hayan llegado bien. Bien y felices”, les manifestó el artista, antes de concluir con un mensaje dirigido a Lionel Messi: “Quiero que se entere Messi cómo te quieren estos pibes. Ellos han venido en bicicleta y van a seguir, porque son jóvenes”.

La Mona ya se había transformado en uno de los personajes emblemáticos del Mundial mucho antes de toparse con los dos ciclistas. Semanas atrás, el músico visitó la concentración de la selección argentina en Kansas City, en la antesala del debut ante Argelia, y protagonizó una de las escenas más comentadas del torneo. Acompañado por el equipo de AFA Estudio, interpretó sus clásicos frente al plantel completo: “Beso a beso” y “¿Quién se ha tomado todo el vino?” sonaron en la concentración mientras Messi agitaba una camiseta al ritmo de la música, en una postal que se viralizó de inmediato. Julián Álvarez y Nahuel Molina, los dos futbolistas cordobeses del plantel, sorprendieron al cantante al aparecer detrás de las cámaras; Álvarez le obsequió una camiseta firmada. Lisandro Martínez, por su parte, imitó con las manos el característico paso del cuarteto mientras grababa la escena. “Estos muchachos campeones del mundo van a ser de nuevo campeones”, vaticinó La Mona aquella tarde en Kansas City.

Fue en ese contexto mundialista que Blanco y Ledezma lograron su propio encuentro con el músico. Ambos integran el proyecto Todo a pedal (@todoapedal) y llevan años viajando por el mundo sobre dos ruedas, financiando sus travesías mediante las redes sociales, donde trabajan con marcas y producen contenido audiovisual. “Vivimos de las redes. Hoy somos influencers, trabajamos con marcas. Recorro el mundo en bicicleta y es lo que me gusta y puedo vivir de eso”, relató Ledezma en una entrevista con Infobae a la Tarde.

Para esta odisea, la ruta incluyó Chile, Perú, Ecuador, Colombia, el cruce del tapón del Darién —“esa parte está cortada, es todo selva y muy peligroso”—, y luego toda Centroamérica hasta México y finalmente Estados Unidos. El ritmo oscilaba entre 170 y 200 kilómetros diarios, con jornadas de hasta 14 horas encima de la bicicleta. “Cuando hicimos un récord de 200 kilómetros en el desierto, llegamos a pedalear casi 14 horas”, recordó Ledezma.

El equipaje que llevan en cada viaje resume la filosofía del proyecto: carpa, bolsa de dormir, cocinita, comida, botiquín, equipo de filmación y ropa “lo justo y necesario”. Dos pares de medias, dos calzoncillos. Nada más.

Para Ledezma, este no es el primer Mundial al que llega pedaleando. El primero fue Brasil 2014, cuando partió también desde Córdoba y se enamoró del estilo de vida. “El último mundial de Messi, en mi caso particular, es el cuarto mundial en bicicleta y puede ser la cuarta copa para la Argentina”, contó. Esa coincidencia numérica fue suficiente para convencerse de partir.

Una vez en Estados Unidos, el desafío dejó de ser físico para volverse logístico: conseguir entradas. El método es tan artesanal como el viaje: carteles en la calle y pedidos por las redes de Todo a pedal. Fue así como la familia de Julián Álvarez se enteró de su historia. El delantero del Atlético de Madrid, que tiene disponibles entradas de cortesía para cada partido, les hizo llegar dos boletos para el encuentro de Argentina ante Cabo Verde, en el Hard Rock Stadium de Miami Gardens.

El partido del 3 de julio resultó ser uno de los más intensos del torneo. Argentina venció a Cabo Verde 3 a 2 en tiempo extra, con gol en contra de Diney Borges en el minuto 111 que selló la clasificación. Messi había abierto el marcador en el minuto 29, en lo que fue su gol número 20 en Mundiales. Y ellos lo vieron desde adentro del estadio.

Antes de entrar al partido, en la puerta del estadio, tuvieron otro encuentro inesperado: Antonella Roccuzzo, la esposa de Messi. Los dos cordobeses la definen, sin dudar, como “la Reina”.

La bendición de La Mona tuvo un último destinatario. Antes de despedirse, el músico lanzó una arenga que mezcló afecto y urgencia deportiva: “Vamos, tenemos que ganar a Suiza el sábado”. Y con eso, cerró el círculo entre dos cordobeses que cruzaron un continente en bicicleta y el ídolo popular que los despidió como si fueran a ganar el mundo.

Fuente: Infobae

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