Un mes y un día después del asesinato de la activista ambiental Monika Silva, su cuerpo sigue en la morgue de Santa Elena, tal como lo confirmaron voceras del Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer (Cepam).
La activista fue asesinada en su hostal de Montañita el pasado 8 de junio. La investigación de su caso requiere todavía de los resultados de pericias técnicas forenses como los exámenes toxicológico e histopatológico, según precisó el Cepam a Radio Pichincha.
La voluntad de la familia es que su cuerpo sea cremado; sin embargo, no se ha podido cumplir con este deseo, justamente por la falta de los datos de dichas pericias.
Otra posible explicación para la demora puede encontrarse en la “suspensión del laboratorio de toxicología forense de Guayaquil”, como lo denunció ayer, (9 de julio), la periodista Bessy Granja en su cuenta de la red X.
Ayer en Montañita, familiares y amigos de la víctima realizaron una vigilia en homenaje a la activista ecuatoriano-polaca.
Radio Pichincha
LV